Castillo de Berlanga de Duero

Localidad: Berlanga de Duero – Provincia: Soria – Castilla y León

Serie «Los Castillos más Bonitos de España» #9

 

El Castillo de Berlanga de Duero y las murallas que circundaban el cerro donde se asentaba la población medieval, conforman uno de los conjuntos de arquitectura militar más grandes y completos de Europa. En Berlanga de Duero se conjugan unas murallas medievales de los siglos XI a XIII, un castillo del siglo XV, un palacio del siglo XVI.

Todos estos elementos se hallan combinados y entrelazados, haciendo de su visita una experiencia única, pues se puede aprender a diferenciarlos y ver las distintas necesidades defensivas que a lo largo de la historia han imperado, para dar origen a los variados estilos y formas de las fortalezas y castillos de nuestra geografía.

 

Mapa de Castillos de España

El castillo de Berlanga de Duero está a 50 km (45′) de la capital provincial, Madrid; a 70 km (50′) de Burgos; y a 80 km (1h10′) de Madrid.

 

Visita del Castillo de Berlanga de Duero

El Castillo de Berlanga de Duero en la historia

Algunos de los titulares del Castillo de Berlanga de Duero:

  • Conde Don Tello – Hijo Natural de Alfonso XI de Castilla
  • Leonor Téllez & Juan Fernández de Tovar – Almirante de Castilla y I Señor de Berlanga
  • Juan de Tovar – VI Señor de Berlanga – I Marqués de Berlanga

Reconquista Cristiana

Aunque no existe constancia histórica, se sospecha que Berlanga de Duero tenía una fortaleza islámica en torno a los siglos X y XI que pertenecía a la línea defensiva del Duero (San Esteban de Gormaz – Gormaz – Osma – Berlanga – Atienza). En 1059, Fernando I de Castilla tomó Berlanga y propició reformas y mejoras para dicha fortificación. La expansión cristiana allende el sistema central, se fortalecería con la caída de Toledo, conquistada por Alfonso VI en 1085.

Comunidad de Villa y Tierra – Realengo

Las tareas de repoblación que los reyes castellanos llevaron a cabo en la extremadura castellana, se hicieron bajo la forma jurídica de comunidades de villa y tierra. La Comunidad de Villa y Tierras de Berlanga estuvo conformada por 33 aldeas. Estas comunidades eran de realengo. De esta época datan las fenomenales murallas (Siglos XII y XIII) que rodeaban la antigua villa de Berlanga, que se extienden a lo largo de las faldas de la colina que corona el castillo.

Señorío Nobiliario – Los Tovar

Sarcophagus of Tello of Castile 011El rey Alfonso XI concede territorios a su hijo natural el Conde Tello Alfonso de Castilla que se convierte en el I señor de Berlanga. El Conde, a su muerte, lega las villas de Berlanga, Peñaranda y Aranda a su hija Leonor Téllez de Castilla. Leonor por matrimonio con Juan Fernández de Tovar, convierte al Almirante de Castilla en el II señor de Berlanga en 1380. Así es como este linaje llega a ser titular de la villa de Berlanga, feudo que conservarían hasta el siglo XIX. Los Tovar fueron también señores de otros castillos y territorios de la comarca (ver Castillo de Caracena).

(En la imagen: Sarcófago de madera del Tello Alfonso de Castilla que se conserva en el Convento San Francisco de Palencia. El Conde don Tello fue I señor de Berlanga, Aguilar de Campoo, Liébana, y señor consorte de Balmaseda y Vizcaya, donde fundó las villas de Guernica, Elorrio y Marquina)

El II Señor de Berlanga llevó a cabo importantes intervenciones en el castillo durante la última parte del siglo XIV. En 1430 el III señor de Berlanga, Juan de Tovar, funda un mayorazgo que incluye sus territorios de las villas de Berlanga, Gelves y Astudillo. Cuando muere, en 1468 es sucedido por su hijo, Luis de Tovar. El IV señor de Berlanga casa con Isabel de Guzmán, emprendiendo nuevas modificaciones y mejoras que incluyen zonas residenciales en la torre del homenaje, dejando su sello en forma de escudos de armas que representan los linajes de ambos cónyuges. Para entonces, el castillo medieval que se conserva dentro de la fortaleza artillera que hoy observamos estaba concluido.

Armas de VelascoLa heredera de este matrimonio fue su única hija, María de Tovar, que casó en 1482 con Íñigo Fernández de Velasco (V señor de Berlanga), de un linaje antiguo procedente de los montaña burgalesa. Bajo ellos, la villa alcanza su apogeo. Promueven una serie de obras monumentales. En 1521 una nueva fortaleza ideada para resistir envites y ataques de artillería, rodeando el castillo medieval con gruesos muros de hasta 5 metros de anchura, y potentes cubos en las esquinas, perfectamente visibles a día de hoy. En 1526 inician una grandiosa Colegiata destinada a emparejar con un palacio proyectado en la misma plaza.

(En la imagen derecha: Escudo de armas de los Velasco)

Sin embargo, su hijo Juan Sáncez de Velasco y Tovar (VI señor de Berlanga) paralizó las obras, sin llegar a concluir todo el proyecto. Juan de Tovar que es nombrado I Marqués de Berlanga, se decide por las faldas del cerro del castillo, junto a la villa, como lugar donde levantar su nueva suntuosa residencia. Al Palacio que levanta pertenecen las ruinas que podemos ver hoy.

 (En la imagen izquierda: Escudo de Juan Sánchez de Velasco y Tovar, con las armas de los Velasco y la corona de marqués)

Durante el resto del siglo XVI y el XVII, la villa y su castillo perderían importancia relativa cuando sus señores dejan de residir en la villa. La situación empeoraría tras el grave incendio sufrido el 20 de abril de 1660. La situación de ruina del castillo se agravaría durante el siglo XVIII, cuando ya tan solo conservaba sus muros. Pero el capítulo más triste de la historia del patrimonio de Berlanga, es el episodio de la Guerras Napoleónicas, cuando las tropas francesas arrasan el palacio, se dan al pillaje y roban cuanto de valor encuentran a su paso y queman numerosas viviendas además de las citadas pertecientes a los Marqueses.

Con la llegada de las reformas administrativas del siglo XIX, Berlanga deja de ser un señorío para enmarcarse en la provincia de Soria, dentro de lo que era la región de Castilla La Vieja, y hoy formando parte de la Comunidad Autónoma de Castilla y León.


Aspecto

El castillo-fortaleza se alza sobre un cerro que queda partido por una fabulosa garganta formada por el río Escalote, en su búsqueda del Duero. Las paredes de este cañón servían de defensa natural en el flanco este de la ciudadela.

Murallas Medievales (S.XI a XIII)

A las faldas del cerro se extienden las largas murallas medievales de la ciudad vieja Se conservan en muy buen estado a lo largo de más de 400 metros. Su altura alcanza casi los ocho metros, y están almenadas.

Castillo Señorial (Siglos XIV/XV)

El castillo señorial (siglo XIV/XV) presenta planta rectangular, y en una de sus esquinas se levanta la torre del homenaje. La peculiaridad de este castillo radica en que está literalmente envuelto por las murallas de las fortaleza artillera que se construyó a partir de 1520.

Fortaleza Artillera (Siglo XVI)

El macizo edificio de gruesas paredes de hasta 5 metros de anchura, fue construido con un talud de inclinación para mejorar la resistencia a los impactos de cañón. En las esquinas cuatro grandes tambores a modo de baluartes circulares que buscaban mejorar los ángulos de tiro cruzados. No tenían aún la sofisticación que estas fortalezas desarrollarían en los siglos venideros, pero servían a un mismo propósito. Durante los siglos XVI y XVII las fortalezas se desarrollaron sobre planos que contaban con baluartes saledizos en punta de estrella.

A partir de los albores del Renacimiento, con el desarrollo de la artillería, lo importante de las murallas deja de ser su altura, para pasar a ser su grosor. Deben proteger de los impactos de cañones enemigos.

La construcción que se inició en 1521 se paralizó por cambios en las necesidades de sus propietarios. Quedaban dos patios en el interior de la fortaleza, uno funcionaba como patio de armas y el otro se planteó como zona residencial, que aprovechaba las columnas góticas del castillo anterior. Toda la construcción es de excelente calidad, con sillares perfectamente tallados. Debió de costar una fortuna. Se contó con Lope de Isturizaga como maestro de obras, un reputado ingeniero arquitecto,

El Palacio del Condestable de Castilla o Palacio de los Duques de Frías

La fachada asoma en la Plaza del Mercado, de lo que fue sin duda uno de los palacios renacentistas más lujosos de su época. Solo se conserva dicha fachada y una de las torres, en la que se ha instalado un centro de interpretación para comprender mejor la importancia del castillo y palacio de Berlanga.


Otros castillos destacables de la provincia de Soria:

  • Caracena
  • Berlanga de Duero
  • Monteagudo de las Vicarias
  • Ucero
  • Vozmediano

Además de esta pequeña lista con los castillos más destacables de la provincia de Soria, existen al menos otros 10 castillos, ruinas de castillos o fortalezas defensivas medievales en:

Almenar, Arcos de Jalon, Ágreda, Calatañazor, Deza, Gormaz, Magaña, Medinaceli, Osma, Ucero y Yanguas.

 

Otros castillos destacables cercanos:

  • Atienza (Guadalajara)
  • Sigüenza (Guadalajara)

 

Galería de Fotos – Castillo de Berlanga de Duero

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Enlaces

 

 

¿Quieres segurir visitando castillos con CarlosdeViaje.com?

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.