Český Krumlov es la joya turística de Bohemia Sur, una de las comarcas más bellas de la República Checa. Una preciosa ciudad erigida sobre un meandro del río Moldava, que posee el segundo castillo más grande del país (el mayor es el de Hradcany en Praga),  y un casco histórico de cuento de hadas. La histórica villa es como la hermana menor de Praga. Sus fisonomías se parecen; en la ribera izquierda del río y situados al norte en ambas ciudades, se encuentran sus hermosos castillos y dependencias señoriales, símbolo del poder feudal de sus señores (en el caso de Praga eran los reyes de Bohemia, y en el caso de C.K. eran los Rozmberk); y en la ribera derecha, gran parte de la urbe burguesa, su ayuntamiento y su catedral símbolos del poder civil y religioso.

Sus puentes de madera, plazas monumentales con edificios históricos, y una absoluta armonía en todas sus calles hacen de C.K. uno de los pueblos más bellos de Centroeuropa. Goza además de mucha animación, con músicos callejeros, tiendas de artesanía, terrazas de restaurantes y muchos rincones románticos escondidos que confieren al conjunto de un encanto especial, que a nadie deja indiferente. En definitiva, es como una réplica a escala de la capital, pero más pequeña y manejable aunque igual de interesante.

Es curioso como en ambas ciudades se repiten esquemas. Hasta el río parece querer contribuir con sus proporciones a la armonía de ambos conjuntos, siendo discreto, recogido y gentil a su paso por C.K. y magnifico, amplio y elegante cuando llega a Praga. La distancia entre ambas ciudades por carretera es similar a la que recorre el río Moldava entre ambas (unos 180kms), en los que pasa de no ser más que un Manzanares a su paso por Madrid, a convertirse en todo un Duero desembocando en Oporto.

Český Krumlov forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1992. Si la capital de Bohemia fascina por su encanto y legado monumental y se ha convertido en uno de los destinos favoritos de Europa, su hermana menor se está convirtiéndose rápidamente en una de las metas turísticas más buscadas de Centroeuropa.

Visita:

Al llegar, dejar el coche en la entrada. Hay estacionamientos públicos y algunos hoteles que también ofrecen el servicio de aparcamiento por horas. La ciudad medieval está casi completamente rodeada por el río, el meandro sobre el que se levanta tiene una pequeña lengua de tierra cortada por un profundo foso, para completar sus defensas. Cuando se accede por esta única puerta de tierra, se tiene la impresión de estar entrando en una época pasada. Todo conserva una extraordinaria armonía, y hacia cada lado que se mire, e encuentra un rincón que apetece descubrir. Al poco, se abre un pequeño jardín con unas vistas extraordinarias del conjunto de ciudad y castillo, las cuáles impactan. ¡Parece una ciudad de cuento! Tejados rojos, verdes árboles salpicando el paisaje, y edificios con paredes de color pastel y marcos de puertas y ventanas produciendo un juego de formas y colores; todo parece una especie de maqueta perfecta que se exhibe ante nosotros coqueta y tal vez tímida, pero si hace buen tiempo y luce el sol espléndida.

En seguida tienes un sentimiento de satisfacción por estar descubriendo un lugar tan precioso, pero la emoción sigue incrementándose cuando sigues caminando y no paras de sorprenderte y hacer fotos a todo. Al llegar a la plaza y te has dejado convencer de que este es uno de los sitios más bonitos que has conocido, pero aún te quedará mucho más por sentir. De hecho, la emoción crece al ver que no sólo es un decorado, que la ciudad tiene bullicio, que ofrece comercios, locales, terrazas, restaurantes, que te incitan a no parar de explorar con los ojos bien abiertos. Recorriendo alguna de sus calles adoquinadas, vas viendo los distintos museos, y atracciones culturales que se pueden encontrarse. La ruta que no debes perderte es la que va de puente a puente cruzando todo el centro histórico. Otra de las cosas que entretienen son los músicos callejeros, las estatuas humanas y los puestos de comida y dulces. No dejes de probar uno de esos peculiares rollos de canela. Son deliciosos, muy dulces y contundentes, así que yo compartí el mío y acerté.

Atravesaras el río para continuar por la calle principal que lleva hasta la entrada del Castillo. Éste es un conjunto construido en distintas épocas. Es el segundo recinto del país, solo superado por Hradcany en Praga. La visita es muy entretenida. Se puede subir a su torre circular, desde la que las vistas del conjunto son muy hermosas. Luego se va pasando una sucesión de patios de armas, hasta llegar al otro extremo, en un acceso construido sobre un monumental viaducto. De nuevo nos impresionan las vistas de conjunto, y vuelves a suspirar pensando que es uno de los pueblos más bonitos que jamás hayas visitado. La última gran peculiaridad, con un valor cultural inestimable, es el Teatro del siglo XVII que se erige en la parte más alta de la colina del castillo. En su interior, además de poder curiosear como eran los teatros de hace casi trescientos años, se puede ver una de las colecciones de vestuario teatral de la época más importantes del mundo.

Una vez que hemos realizado las visitas más importantes, Český Krumlov tiene un poder de seducción tan fuerte, que a casi todo el mundo le pasa lo mismo, desea permanecer y vivir la experiencia de ver como se disfruta la noche. Y ocurre que de la misma forma que nos fascina desde el primer vistazo, por la noche nos enamora con su encanto, iluminación y actividad. Hay calles notoriamente animadas con bares y cerveza, mucha cerveza; pero también calles tranquilas y rincones para pasear bordeando el río que resultan muy románticos.

Mi recomendación, es quedarse un par de días al menos para disfrutarlo al máximo. Además, sería un buen punto de partida para realizar excursiones por la zona, con bastantes sitios bonitos en sus alrededores (Monasterios, pueblos, castillos, plazas, etc) y a esto podríamos añadirle la posibilidad de realizar deporte de aventura. Por ejemplo el descenso del río Moldava desde Rožmberk a Č.Krumlov.

 

La ciudad de C.K. se encuentra a unos 180kms de Praga. No son demasiados kilómetros pero hay que calcular algo más de tres horas por las numerosas travesías de población y tráfico. Llegando desde Austria Central (Linz) se entra por la N3 (E65) y lo recomendable es girar en el primer cruce a la izquierda, una vez en territorio checo, para llegar hasta Rožmberk na Vltavou y descender por la carretera que bordea el río Moldava hasta C.K.
Los principales atractivos que visitar son:

Encontraréis terrazas para comer al aire libre si hace bueno en la plaza principal, y con algo más de encanto en el cauce del río junto al puente que va hacia el castillo. Uno de los restaurantes más recomendados por su cocina típica y servicio es:

Švejk

Latrán 12, 381 01 Ceský Krumlov (Rep.Checa) - www.svejkck.cz

Tel: +420 380 743 305

Es un restaurante de cocina checa con toques de innovación. Bastante famoso entre locales, y por supuesto para los turistas, ya que no es caro, se come bien y está ubicado en la calle central que une castillo y plaza. Un menú con vino o cerveza incluida no suele pasar de 20€ por persona.

Mi recomendación sería entre varias buenas opciones, un hotel en un viejo edificio rehabilitado con excelentes vistas al castillo y calles del centro. Situado junto al río a pocos metros de uno de los puentes principales, y a dos minutos de la plaza central. Sus habitaciones, especialmente las abuhardilladas de la última planta son amplias y están muy equipadas. La terraza para desayunar o tomar algo es muy acogedora.

Hotel Dvorak Český Krumlov - Třebíč

Radnični 101, 381 01 Český Krumlov (Rep.Checa)

Tel: +420 380 711 020

La noche en plena temporada alta puede rondar los 100€ pero fuera de temporada se pueden conseguir precios muy buenos, doble con desayuno incluido por 60€

La ubicación es simplemente genial. En medio del centro histórico en una de las zonas más animadas llenas de cafés y terrazas a medio camino entre la plaza y el acceso al castillo. Ideal para pasar un par de días románticos disfrutando del encanto de esta joya del sur de Bohemia que es Český Krumlov.

Excursiones desde Český Krumlov
Unos 30kms al sur se encuentra el pueblo de Rožmberk na Vltavou. La pequeña localidad que dio origen a una dinastía feudal de origen alemán que gobernó y señoreó amplios territorios de Bohemia Sur. Al pueblecito se llega después de remontar el río por una carretera sinuosa que corre paralela a su cauce, entre bosques de hoja caduca. El pueblo es muy pintoresco, tiene un castillo medieval y varios ejemplos de arquitectura civil que se agolpan en torno a un puente de piedra sobre el Moldava (Vlatava en Checo). En Rožmberk se pueden contratar servicios de turismo de aventura para descender en canoa o kayak, hacer tirolinas o acampadas con trekking por sus bosques.

Otros 30kms esta vez hacia el norte, son los que separan C.K. de České Budějovice. Esta ciudad de casi 100.000hab es la capital industrial y económica de Bohemia Sur. Es conocida internacionalmente por haber sido cuna de la cerveza Budweiss (nombre en alemán de la localidad). Se puede visitar la fábrica de cerveza, aunque la mayor parte de los turistas que se acercan a C.B. es para disfrutar de su pequeño centro histórico con una de las plazas más bellas y amplias de Bohemia.

 

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