Lo llaman el “Desierto Rojo”. Un espacio protegido que posee los paisajes más bellos de Jordania, con una extensión de unos 750 km2. Un mar de arenas rojizas salpicadas de montañas de roca arenisca, que como islas conformadas por sierras o solitarios montes de peñas parecen navegar entre olas de dunas decorando el paisaje.

Poblado desde el neolítico, cuando el clima era un poco más benigno, se encuentran rastros de petroglifos en los que aparecen animales como el avestruz o el león además del camello. Sus pobladores son tribus árabes nómadas que han vivido del comercio durante siglos, abasteciendo las caravanas que viajaban desde Arabia a Siria o Egipto llevando oro, incienso, mirra y especies…

Tierra indómita y olvidada, fue durante el levantamiento árabe de 1917 contra el yugo del Imperio Otomano, cuando se dio a conocer a Occidente por las acciones de Lawrence de Arabia, que actuó y residió en la zona. La figura no “tan alabada” por los árabes, es aprovechada para dar un toque de romanticismo a muchos de los lugares adónde las excursiones en 4×4 te llevan.

Aqaba por otro lado,a menos de una hora de Wadi Rum, es la única salida al mar del país. Una ciudad moderna que se expande a partir de la fortaleza cruzada cuyas ruinas se levantan frente al mar Rojo. El pequeño tramo de costa marina se extiende desde la frontera de Israel al oeste hasta la de Arabia Saudita al sur. Una franja de costa que se ha desarrollado turísticamente al abrigo del buen tiempo invernal y del buceo en sus aguas.

Mapa del artículo

En este mapa podréis encontrar todos los lugares descritos en este artículo, y os además os puede servir para navegar hasta ellos con vuestro teléfono móvil. (Los lugares tienen ubicaciones aproximadas y en la medida de lo posible intento situarlas de forma precisa, pero no puedo garantizar las mismas)

Visita de Wadi Rum

La visita de Wadi Rum se debe realizar con guía. Lo mas fácil es contratar los servicios con los mismos que gestionan vuestro alojamiento. Hay alojamientos en campamentos beduinos esparcidos por todo Wadi Rum, alejados entre sí lo suficiente para que la presencia de otros turistas no perturbe la paz y el silencio que reina en el desierto.

La experiencia de alojarse en el desierto:

Pasar una noche en el desierto bajo un cielo plagado de estrellas y un silencio absoluto es una experiencia maravillosa. Las instalaciones suelen estar dotadas de unas cabañas hechas con alfombras de pelo de cabra, que dentro tienen unas camas cómodas y un suelo de madera elevado sobre la superficie del desierto. Generalmente tienen un barracón donde están los baños con duchas. Las tribus beduínas que han habitado este rincón del desierto durante generaciones se reparten las ubicaciones y casi todos los negocios son llevados por beduinos pertenecientes a ellas.

En los últimos años han proliferado numerosos campamentos para pasar la noche en el desierto, y los hay para todos los bolsillos y gustos. Y ahora se puede pasar la noche en lujosos bungalows de diseño exclusivo, pero también los precios son acordes y no es ninguna tontería. He realizado una selección de tres sugerencias distintas. Cada una de ellas óptima para un tipo de viaje.

El primero por la amabilidad de quién los gestiona y porque es el típico sitio donde vivir la aventura auténtica del desierto en cabañas beduinas pero con comodidades actuales, el segundo dentro del mismo estilo con un poquito más de refinamiento y el tercero para quienes quieren darse un lujo y vivir una experiencia excepcional.

Rum Planet Camp:  Tel: Situado pasando el cruce de Rum pueblo, continuando la carretera general hasta el siguiente cruce (unos dos kilómetros) para girar entonces a la derecha y avanzar un par de kilómetros más.

Wadi Rum Dream Camp: Tel:+962 7 7205 5467 – Bastante cerca del anterior. La diferencia radica en que las cabañas tienen en un de los lados un gran ventanal que da al desierto, pudiendo disfrutar de las primeras luces del día sobre el desierto desde la cama. Aquí la noche sale en una doble a 32€ por persona.

Memories Aicha Luxury Camp: Tel:+962 7 7756 3472 – Este es el lugar para darse un lujo. Es un campamento de tiendas con una estructura de cristal, que le confieren un aspecto de campamento marciano en el que cada gragea es una habitación de lujo, con baños privados. Está situado al sur del pueblo de Rum, en el centro de la zona protegida y muy cerca de sitios atractivos como el cañón de Khazaly o las dunas de Hassany. Una habitación doble con desayuno y cena incluido cuesta 180€.

Excursiones:

Por lo general, os recibirán con un té caliente, y os explicarán las opciones de excursiones cuando lleguéis si no lo habéis decidido y reservado ya de antemano. Para poner fin a una guerra de precios, las autoridades de la Reserva Natural de Wadi Rum publicaron una lista de precios oficial para las excursiones en 4×4 que suelen respetar. No obstante, puede haber un margen para la negociación cuando se pretende contratar varios servicios. Por ejemplo nosotros, contratamos la cena del día que llegábamos, una excursión 4×4 de 2 horas el día de la llegada que incluía un lugar señalado para ver la puesta de sol, una excursión en camello de 1 hora a primera hora de la mañana, y una segunda excursión en 4×4 al día siguiente algo más larga, de 4h, además del alojamiento claro está, saliéndonos el pack por persona de noche, cena, desayuno, dos excursiones en 4×4 más una en camello por algo menos de 100€ por persona siendo un grupo de 3 personas (más personas se reparten los costes del vehículo y disminuye el precio por persona)

  • Excursiones de 2h o 3h: Las más cortas te llevan a los sitios más populares que están cercanos al pueblo de Rum, y a los distintos campamentos de alojamiento para turistas. Te llevan a la gran duna de arena roja, a las fuentes de Ain Abu Aineh para ver los resquicios de vegetación que dan vida a una variada fauna del desierto, a una zona de petroglifos e inscripciones tamúdicas, y a un mirador sobre una depresión formada por un profundo valle. A la hora del atardecer te dirigirán a una de las numerosas montañas aisladas sobre las arenas rojas, desde las que se disfruta de una bellísima puesta de sol.
  • Excursiones de 3 ó 4 horas, pueden llevarte hasta la casa de Lawrence, el cañón de Khazali, y el arco de piedra de Umm Fruth o el de Burdah. Esas podrían ser las paradas más interesantes a exigir en una ruta.
  • Excursiones de día entero, que recorren los 750 km2 del área protegida, y descubrir así más rincones, más monumentos naturales de piedra, cañones, etcétera. Incluso hay actividades para permanecer más tiempo para los enamorados del desierto.

 

Wadi Rum Norte (Dunas y Petroglifos)

En esta ruta de aproximadamente dos horas, alcanzas los sitios más representativos del norte del área protegida. La primera parada se realiza en la Gran Duna Roja, una montaña de fina arena roja que se levanta más de cien metros y que se recorre para llegar a la cima de una montaña rocosa desde la que se aprecian maravillosas vistas.

Otro de los lugares más emblemáticos es la surgente de agua de Ain Abu Aineh y las inscripciones de Alameleh. Como curiosidad hay inscripciones en tamúdico, una cultura que precede a las semíticas de las tribus árabes que pueblan el desierto desde tiempos bíblicos, y existen evidencias de poblamiento desde el neolítico cuando las condiciones climáticas no eran tan extremas y había mayor variedad de fauna y flora. En los propios petroglifos vemos especies hoy extintas en Wadi Rum como el avestruz, y hombres representados con lanzas en actitud de caza, además de los sempiternos camellos.

Wadi Rum Sur (Casa de Lawrence, cañones y arcos de piedra)

Un hora de 4×4 es como mínimo necesaria para llegar asta uno de los rincones más emblemáticos de Wadi Rum, el lugar donde Lawrence de Arabia residió durante temporadas cuando en 1917 encabezó una de las más famosas revueltas árabes contra el dominio Otomano.

Poco queda de dicha construcción, vestigios de unos muros de una edificación que servía como sencillo abrigo. La Casa de Lawrence no obstante es uno de los lugares más bellos para alzarse unos metros sobre la montaña y observar el paisaje.

Arco de piedra de Umm Fruth

Continuando camino hacia el sur, pronto alcanzaremos el desvío que nos puede llevar al Cañón de Khazali, una impresionante formación natural por la que discurre un estrecho desfiladero prácticamente abarcable con los brazos extendidos. Recorrerlo lleva unos 45´ y puede ser uno de los lugares en los que se puede tener suerte y ver algo de fauna local, como el fenec, el ratón del desierto, y muy raramente algún íbice o el esquivvo orix de Arabia, hoy en peligro de extinción.

Un poco más al sur nos encontramos con uno de los arcos naturales más espectaculares del parque, el Arco Natural de Umm Fruth. Millones de años de erosión han barrido los materiales formados por rocas sedimentarias, más endebles, aflorando las rocas ígneas (que surgen directamente de magma terrestre) mucho más duras. En Wadi Rum casi todas las montañas que vemos son  diferentes tipos de granito. En cuanto a las rocas sedimentarias que componen los suelos, son precisamente areniscas, pero con contenidos muy elevados de hierro, de ahí su aspecto rojizo.

Lleva unos 10-15′ trepar hasta lo alto del puente natural. Y a veces se hace algo resbaladizo por la arena suelta que cubre las lisas superficies de piedra erosionada que en forma de planchas componen las rampas de subida.

Hay otros arcos naturales de piedra en Wadi Rum, quizá el más espectacular además de éste sea el de Burdah, que se encuentra al suroeste a unos 20′ en 4×4. Pero en esta ocasión nos conformamos con llegar hasta aquí. Para quienes disponen de más tiempo y ganas de descubrir más rincones, no deberían perderse los arcos de Little Rock, Kharaz o la Arch Tower.

Jebel Barrah

De regreso hasta nuestro campamento base desde aquí atravesamos de nuevo el parque de sur a norte, y en cuestión de u na hora de camino pudimos atravesar las paredes verticales del Jebel Barrah, cerrando su paso formando un desfiladero precioso. Tuvimos la oportunidad de observar los rebaños de camellos que pastan lo que pueden en régimen de «semi-libertad» (les atan las patas delanteras para que solo puedan dar cortas zancadas y evitar que salgan corriendo. Además de observar las formas caprichosas de rocas que parecen monos, gacelas, setas y cualquier cosa que la imaginación te dicte.

Por pequeñas que las precipitaciones en el desierto sean, en marzo las plantas increíblemente logran florecer, y hay recodos en los que se acumula la humedad y uno es capaz de ver brotes verdes.

Tras el regreso al campamento base, dejamos atrás este precioso desierto único en paisajes, este mar de arenas y dunas rojas salpicado de islas conformadas por montañas de granito para encarar nuestro próximo destino, Aqaba.

Galería de Fotos & Videos de Wadi Rum

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Retomamos la carretera general 47 que en dos carriles une el puerto de Aqaba con la capital Amán. El descenso desde los 500 metros, la altitud media sobre el nivel del mar a la que se encuentra Wadi Rum, es constante y la ruta aprovecha un escarpado y estrecho valle con montañas de roca a ambos lados durante unos 35 km antes de abrirse a la llanura costera sobre la que se levanta la ciudad. Se tarda una hora aproximadamente en recorrer los 60 km que separan ambos destinos. Como curiosidad, llama la atención pasar un puesto aduanero antes de entrar en Aqaba, y se debe a su carácter de zona franca.

Visita de Aqaba

La ciudad de Aqaba ha sido un puerto estratégico desde la antigüedad. Las mercancías que llegaban desde India o el lejano Oriente podían desembarcarse aquí para proseguir su camino comercial hacia el Mediterráneo y Europa con el tránsito continental más corto de la península Arábiga. Hoy sigue siendo una salida al mar estratégica, no solo por ser la única de Jordania, sino también por servir de enlace como puerto franco a numerosas mercancías que desde India y Asia llegan a sus centros de logística y puerto franco para ser redistribuidas y reexportadas a todo el mundo.

Además de la zona especial de desarrollo económico, libre de aduanas, Aqaba es también un centro turístico de primer orden en el Mar Rojo, atrayendo a tanto a Europeos occidentales que llegan hasta aquí para disfrutar del buceo, como para Rusos que escapan del frío y emiratíes, omaníes y saudíes que encuentran aquí especialmente en invierno los mejores resorts para descansar y socializar.

Los 70 km que posee de franja costera se los reparten un gran número de hoteles, la zona franca y la ciudad de Aqaba. En el centro histórico destaca el paseo marítimo, junto al mismo se levanta la fortaleza medieval de Aqaba que desempeñó un importante rol histórico durante las Cruzadas, y en la época otomana.

Dónde comer en Aqaba:
En la zona hotelera de Aqaba casi todos los hoteles poseen buenos restaurantes, pero si solo vais a realizar una corta visita a la ciudad de Aqaba para descubrir su paseo marítimo y la fortaleza medieval, aquí tenéis una sugerencia de un buen sitio donde comer muy bien y a muy buen precio.

Al Sofara Restaurant: Beirut St., Aqaba – Tel: +962 3 203 0388 – Situado en la calle principal comercial de Aqaba a dos pasos de la fortaleza medieval. Es un restaurante muy frecuentado por público local, y preparan especialidades jordanas y del Magreb, además de pescados frescos. Probad el Tajine marroquí, está exquisito. Comimos por menos de 6€.

 

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