Vuelta a Islandia por la Ruta 1:  El Norte / El entorno del Lago Mývatn (Desiertos, fumarolas y campos de lava)

La Ruta 1 es la carretera principal de Islandia. Da la vuelta a la isla y en sus 1350 km de recorrido se encuentran algunos de los lugares más asombrosos y bellos del país. Recorrerla en sentido circular ofrece la posibilidad de descubrir un país lleno de atractivos naturales, un sinfín de paisajes salvajes de increíble belleza y una aventura relativamente fácil de completar para quienes les guste conducir.

En este artículo describimos la tercera etapa que transcurre a través del interior de Islandia, las tierras altas, una meseta volcánica desértica de extensas dimensiones y paisajes de otro planeta. Atravesaremos estos páramos para llegar hasta Mývatn, el fabuloso lago en cuyo entorno se encuentran algunas de los atractivos volcánicos y de naturaleza más espectaculares de Islandia; como las fumarolas de Hverir, el propio lago Mývatn con sus cráteres desperdigados, grutas volcánicas, gigantescas coladas de lava de kilómetros de longitud, o poderosas cataratas como Dettifoss, las más caudalosas de Islandia, o las hermosas Godafoss, de relevancia histórica por ser aquí donde el pueblo islandés abrazó de forma oficial el cristinanismo.

Itinerario Etapa 3:

Estas son las visitas realizadas por la Ruta 1 a través del Norte de Islandia:

  1. Cataratas Dettifoss
  2. Sulfataras de Hverir
  3. Cráter de Viti – Volcán Krafla
  4. Coladas Volcánicas de Leirhnjukur
  5. Baños Naturales de Mývatn (Jarðböðin við Mývatn)
  6. Lago Mývatn
  7. Cataratas Goðafoss
  8. Akureyri

 

Qué visitamos en este artículo – Mapa del Norte de Islandia

En este mapa encontrarás todos los lugares de interés turístico descritos en este artículo. Puedes usarlo para navegar y llegar hasta todos ellos. En color gris los lugares destacados de esta etapa.

Los lugares tienen ubicaciones precisas en la medida de lo posible pero se puede garantizar que la navegación sea siempre exacta. Hay que tener en cuenta que es una herramienta pensada para facilitar la comprensión geográfica del post y siempre conviene verificarla y usar el sentido común.

Recorriendo el Norte de Islandia por la Ruta 1

Dejamos atrás dos etapas completas de nuestra Vuelta a Islandia por la Ruta 1. Tras la primera etapa, la Ruta de las Cascadas, y la segunda etapa, la Ruta de los Icebergs y los Fiordos, nos adentramos ahora en el tramo de la Ruta 1 que más alejado de las costas transcurre. Atravesaremos un desierto frío, una sucesión de extensos páramos helados y cubiertos de nieve en invierno, que nos regalarán una sensación de soledad y paisajes como de otro planeta. Todo ello para llegar a nuestro destino en el corazón del norte islandés la zona del lago de Mývatn, uno de los rincones de paisajes naturales más bellos, extraños y variados, que combinan las montañas con las grutas volcánicas, los cráteres, las aguas cristalinas y las bellísimas cataratas del norte de Islandia.

 

Tramo 1: De Neskaupstaður a Egilsstaðir (Distancia: 68 km – 1h)

Abandonamos el fiordo más oriental de Islandia para reincorporarnos a la Ruta 1. Nos alejamos de la costa después de haber recorrido prácticamente todo el Sur y Este viendo el mar. Un pequeño puerto de montaña nos regala preciosas vistas. Llegamos al valle del rio Lagarfljót, un impresionante lago estrecho cuya longitud no abarca nuestra vista, yace encallado entre montañas, y prácticamente llega hasta el mar con esta morfología (y son casi 80 km hasta el mar en esa dirección, y otros 80 km hacia el interior). Las dimensiones de este «Loch» y permitirme la palabra escocesa para lago, ya que éste, también tiene su leyenda similar a la de la Lago Ness, con un monstruo incluido que solo aparece a los ojos legendarios de los más distraídos.

En Egilsstaðir encontramos supermercado, gasolinera y restaurante, es por tanto una parada obligada para coger fuerzas y atravesar los dos cientos kilómetros de carretera por un norte desolado que la Ruta 1 tiene por delante antes de llegar a Mývatn.

 

Tramo 2: De Egilsstaðir a Dettifoss (Distancia: 160 km – 2h)

Este tramos de la Ruta 1 recorre el paisaje más desolado y vacío de toda a vuelta a Islandia. Paisajes yermos de páramos azotados por el viento, ora praderas ora campos de piedra desnuda, una meseta que durante el invierno no se quita su manto de nieve en meses, y que en verano apenas da para pastos. La sensación de estar en el fin del mundo es sobrecogedora. Apenas el tráfico de algún vehículo distrae de disfrutar el sobrecogimiento de un panorama tan desolado pero bello. Pequeñas cadenas de montañas volcánicas amenizan el trayecto, que nos tuvo casi sin habla durante las dos horas que tardamos en llegar al desvío de las cataratas Dettifoss.

Cataratas Dettifoss

Las cataratas más caudalosas de Islandia. Con 45mts de altura, y 100 mts de anchura, producen una nube de polvo de agua visible entre en la distancia contra las paredes de granito del cauce del río.

Con un caudal medio de 200 metros cúbicos por segundo, en época de deshielo pueden llegar a superar los 600 metros cúbicos/seg. convirtiéndose en las más caudalosas de Europa en esos momentos.

Se puede llegar hasta Dettifoss por ambas orillas del río, desde sendos desvíos de la Ruta 1. El mas occidental es una pista no asfaltada de unos 20 km, pero fácilmente transitable, y es que de este lado, se tienen las mejores vistas de las cataratas. Un sendero desde el aparcamiento acondicionado, lleva en cinco minutos hasta el impresionante espectáculo.

Otro sendero que corre paralelo al río desde Dettifoss, alcanza otro salto de agua, las Cascasdas Selfoss. Menos altas e intensas que su hermana mayor, si merecen la pena por su valor paisajístico, si se dispone del tiempo.

 

Tramo 3: De Dettifoss a Hverir (Distancia 43 km – 35′)

Sulfataras de Hverir

Los campos de fumarolas de Hverir, son de los más extensos y activos de Islandia. Ni las fotos ni el video que os muestro hacen justicia de la experiencia que proporciona caminar entre fumarolas, marmitas de lodos hirviendo, suelos silíceos y arcillosos en los que se puede palpar el calor del terreno, y el inconfundible olor a azufre que a bocanadas periódicas te hace reaccionar poniendo una cara poco amistosa. Hay un aparcamiento preparado para las visitas, la entrada es gratis como en todos los Parques Nacionales de Islandia, y está muy bien señalizado.

El paisaje humeante, burbujeante y el silbido de los gases surgiendo de fumarolas dispersas añade intriga a la visita. Es conveniente resaltar que nos hayamos justo encima de una de las calderas de magma más superficiales del mundo, y posiblemente la más activa de Islandia. El paisaje es de otro planeta, y el contraste es mayor en invierno cuando la apariencia yerma y sin nieve del lugar contrasta con el manto blanco que cubre el resto de la geografía del país.

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Volcán Krafla y Lago del Cráter Viti

Junto a Hverir, un desvío hacia el norte desde la Ruta 1 nos lleva tan solo en 10 km hasta el aparcamiento para poder visitar el Lago del Cráter Viti. Un precioso lago situado dentro del cráter de aguas azul turquesa. Tiene 300 metros de diámetro, y su perímetro se puede recorrer cómodamente por un sendero.

El paisaje que se domina desde lo mas alto de sus 800 metros de altura es impresionante. Hacia el sur, veréis la central geotérmica de formas futuristas que justo dejamos a un lado cuando subíamos hasta aquí desde Hverir. Esta instalación construida justo antes de la última gran erupción, es capaz de producir hasta 60 Gw de electricidad a partir del calor del subsuelo.

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El volcán Krafla, al que pertenece este cráter, es el más activo de Islandia. Su última gran erupción, fue de dimensiones dantescas, y duró siete años de 1975 a 1984 cubriendo con ríos de lava una extensión equiparable a toda la conurbación de Madrid. El volcán posee varios cráteres,  sin embargo sus erupciones son fisurales. Es decir, el magma surge de las profundidades de la caldera a través de fisuras o fallas que se extienden a lo largo de kilómetros.  Aquí la corteza es muy fina y los sismos asociados al volcán provocaron en ambas ocasiones grandes fracturas por las que ¡¡¡surgió lava en cantidades impresionantes a lo largo de años!!!

Las dos últimas grandes erupciones de las que se tiene constancia, han sido de proporciones dantescas. la ya mencionada de 1975 a 1984, o la anterior constatada de 1724 a 1729, en la que precisamente se formó el cráter que alberga ahora el precioso lago Viti.

Campos de Coladas Volcánicas de Leirhnúkur

Para comprobar los efectos de estas erupciones volcánicas dantescas, nos acercamos hasta la colina de Leirhnúkur. Desde el mismo parking donde hemos dejado el coche para visitar el cráter de Viti, caminamos unos 15′ por unas pasarelas de madera que surcan a veces suelos realmente candentes. El calor geotérmico se aprecia en la superficie e impide en invierno que la nieve cuaje sobre ellos.

A aquellos que conozcan nuestra Lanzarote, les puede resultar familiar tanto el tipo de paisaje como las fechas históricas, ya que la última gran erupción de la isla Canaria fue del mismo tipo, parecida duración, y tuvo lugar entre 1730 y 1736, tan solo un año después de la islandesa. Tengan o no tengan una conexión directa, fue asimismo la responsable del aspecto actual del paisaje insular del Parque Nacional de Timanfaya, muy parecido a éste.

Por el camino veremos como la colonización vegetal, que empieza por los musgos y microorganismos que van tejiendo un tupido manto sobre las rocas, van tiñendo de verde las coladas más antiguas. A medida que nos aproximamos a la colina de tonos naranjas, ocres y blanquecinos, empezamos a ver fumarolas. Una pequeña laguna de aguas lechosas añade un toque extraño al paisaje, que al llegar a la cima nos ofrece un panorama desolador.

Campos de lava inmensos que se extienden a lo largo de 19 km hacia el norte cubren la llanura, salpicada de honrosas islas reverdecidas con rastros blancos de neveros que añaden variedad a la paleta de colores negros y grises. La roca negra corresponde a las erupciones del siglo XVIII (1724-1729), mientras las más grises son las de la última gran erupción de nueve años (1975-1984).  El paseo completo lleva una hora más o menos.

 

Tramo 4: Desde Hverir al lago Mývatn (Distancia 45 km – 50′)

Tan sólo cinco kilómetros recorre la Ruta 1 para llegar de los los campos volcánicos de Hverir al lago Mývatn, basicamente hay que superar colina volcánica de Námafjall, a través del collado de Námaskard. Desde aquí, las vistas son preciosas. A un lado los paisajes volcánicos de Hverir, y del otro el maravilloso lago Mývatn con sus cráteres apagados formando multitud de islas y una naturaleza exuberante. En la bajada un desvío a la izquierda nos indica el acceso a los Baños Naturales de Mývatn.

Baños de Naturales de Mývatn (Jarðböðin við Mývatn) – a 5 km (7′)

Este centro de Aguas Termales naturales al aire libre, funciona todo el año (más información sobre horarios y precios en www.myvatnnaturebaths.is) Son una alternativa menos masificada y tranquila a la famosísima Laguna Azul en Keflavik, a pocos kilómetros de la capital. Sus aguas surgen a entre 36ºC y 41ºC, y son ricas en silicatos, minerales y microorganismos, y tienen un positivo efecto sobre la salud. Además son súper relajantes, y desde aquí se disfrutan unas maravillosas vistas del lago Mývatn y sus montañas nevadas. Es un excelente colofón a un día lleno de experiencias y visitas interesantes. Nosotros disfrutamos de esta experiencia y la recordamos como uno de los hitos de nuestro viaje. Muy recomendable.

Vuelta al lago Mývatn

El perímetro del lago se puede recorrer por la Ruta 1 (orilla norte), y la Ruta 848 (sur). En total son 40 km, y éstos son los puntos de interés que se pueden visitar. (En el mapa, se proporcionan la ubicación de estos lugares)

  • Cuevas de Grjótagjá: Los amantes de la serie «Guerra de Tronos» estarán encantado de visitar este lugar, pues en ellas se grabaron las escenas en las que John Nieve hace el amor con «la Salvaje». Se trata de una burbuja de gases formada bajo la capa de lava solidificada que conforma una grieta en la roca inundad por aguas termales a 50ºC.
  • Pilares de basalto de Dimmuborgir: Una extraña formación volcánica debida al flujo de lava de la erupción que se tapona momentáneamente, rompiéndose después, cayéndose las capas más frágiles y permaneciendo en pie estas construcciones que parecen castillos de roca negra. Un paseo de una hora a través de un sendero marcado permite descubrir caprichosas formaciones volcánicas y si tenemos suerte ver los halcones gerifaltes (gyrlfalcons) de plumaje blanco.
  • Mirador del lago Mývatn y columnas basálticas de Höfdi: Algo parecido pero en más reducidas dimensiones, con un entorno paisajístico de verdor a las orillas del lago. Desde este punto se pueden apreciar bellas vistas del lago y acceder a las columnas basálticas de Höfdi. Formaciones volcánicas en un entorno de belleza natural encomiable.
  • Pseudocráteres de Skútustaðir: Un sendero marcado te ayuda a recorrer un terreno pantanoso, sembrado de pseudocráteres. Mini cráteres formados por inyecciones de lava incandescente que se filtraron a través de un terreno que hoy está sembrado de altas yerbas.

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Tramo 5: Del lago Mývatn a Goðafoss y Akureyri (Distancia: 65 km – 1h)

Cascadas Goðafoss

Estas preciosas cataratas, que no son las más caudalosas, ni quizá las más bellas de Islandia, son quizá las más significativas legendariamente, al convertirse en el año 1000 en el lugar donde los islandeses abrazaron simbólicamente el cristianismo. Las imágenes de sus dioses como Thor u Odin, fueron arrojadas a sus aguas.

Sus dimensiones son 12 mts. de altura por 30 mts. de ancho, un circo basáltico en forma de herradura le confiere un atractivo singular. Se pueden recorrer senderos para verlas desde ambas orillas. El río Skjálfandafljót, sigue su curso desde aquí hasta su desembocadura en el oceano Ártico a unos 20 km en dirección norte.

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Ciudad de Akureyri

Capital cultural y de infraestructuras del norte, esta ciudad, que es la segunda en población de Islandia, aunque no supere los 20.ooo habitantes, reune museos, restaurantes y alojamientos, y es dentro de lo que cabe una animada población con abundantes eventos y volcada al turismo. El centro es bastante reducido y destaca por su arquitectura escandinava de madera y fachadas de colores.

Aquí acaba nuestra tercera etapa de la Vuelta a Islandia por la Ruta 1.

 

Dónde dormir y comer en el Norte de Islandia

Para comer las mejores opciones están en la ciudad de Akureyri, que también acumula los servicios de hostales y hoteles. Sin embargo una buena opción para comer en mitad de la excursión es hacerlo en la cafetería de los Baños Naturales de Mývatn, o en la de Dimmuborgir; de otro modo es difícil encontrar establecimientos por esta zona despoblada de Islandia, así que puede ser una buena idea llevar algún snack o bocadillo para alargar las visitas antes de precisar fonda.

Para dormir hay una buena oferta en la ciudad de Akureyri, la más grande del norte de Islandia y la segunda del país… (aunque solo cuenta con unos 18.000 habitantes). Los precios son más bajos si escogéis alguno de los hostales familiares que se han creado en algunas granjas mas alejadas del centro, que suelen estar muy bien equipados y de muy buen trato. En nuestro caso nos inclinamos por éste y quedamos muy satisfechos.

  • Rjúpa Guesthouse – Hróarsstaðir, 601 Akureyri, Islandia – Tel: +354 860 2213 – www.rjupaguesthouse.is – Una granja que acoge turistas en medio de un paisaje de naturaleza montañosa. Muy bien equipado con habitaciones cómodas y un buen desayuno a precio razonable. 3 pax x 100€ / noche en habitacion triple.

 

Etapa 4: Vuelta a Islandia por la Ruta 1

Tramo Akureyri a Reikiavik (Distancia 388 km – 4h30′)

Con falta de tiempo para prolongar nuestro viaje y visitar los numerosos atractivos del noroeste del país con sus fiordos y  belleza natural, esta etapa quedo reducida al recorrido de la carretera de regreso a la capital. Son 388 km, unas 4h30′ de camino que se pueden realizar sin problemas por una carretera bien asfaltada y señalizada.

Aquí acabo nuestra experiencia islandesa, que nos deja con ganas de regresar a descubrir nuevos tesoros naturales, paisajísticos y la fauna diversa que este país insular, frío, rudo y exótico nos puede ofrecer. Pero eso será ya en otro artículo, en otro momento, en otro viaje. Os animo a todos a vivir la experiencia de conocer uno de los países más singulares y particulares que podemos encontrar en los límites de Europa. Espero que os haya gustado.

 

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