Vuelta a Islandia por la Ruta 1: El Sur (Ruta de las Cascadas)

La Ruta 1 es la carretera principal de Islandia. Da la vuelta a la isla y en sus 1500 km de recorrido se encuentran algunos de los lugares más asombrosos y bellos del país. Recorrerla en sentido circular ofrece la posibilidad de descubrir un país lleno de atractivos naturales, un sinfín de paisajes salvajes de increíble belleza y una aventura relativamente fácil de completar para quienes les guste conducir.

En este artículo describimos la primera etapa que transcurre a lo largo de la Costa Sur de Islandia. Un trayecto de unos 330 km desde Reikiavik hasta Svartifoss (P.N. Vatnajökull),que se recorre en unas 3h30′ de buena carretera. La media docena de saltos de agua de gran belleza y de fácil acceso desde la carretera que podremos visitar, hacen que la haya llamado la «Ruta de las Cascadas«.

 Islandia es la tierra de las cascadas. La abundancia de precipitaciones, de lluvias y glaciares, alimenta caudalosos ríos. Algunos llegan a tener más de 200 km de longitud, con caudales congelados en invierno que en primavera y verano multiplican su fuerza creando verdaderas maravillas en sus saltos y cataratas.

Itinerario Etapa 1:

En este sentido y en orden de aparición,visitaremos partiendo de Reikiavik:

  1. las Cascadas Urridafoss, anteriormente descritas en el artículo sobre «El Círculo Dorado», un pequeño salto de agua en el tramo final del río más largo de Islandia;
  2. Seljalandsfoss, con una cortina de agua que se puede traspasar para observarla desde el interior de una majestuosa gruta;
  3. Skogafoss, las más grandes que visitaremos en esta etapa, que alcanza los 60 metros de altura;
  4. Foss a Sidu, que nos sorprenderán desde la carretera como un salto recoleto, sencillo pero precioso por su situación natural en una pradera acotada por acantilados volcánicos;
  5. Svartifoss, ya dentro del Parque Nacional de Vatnajökull, las cascadas donde el agua se abre paso entre pilares de granito con formas de columnas geométricas conformando un anfiteatro de naturaleza geológica única.
Qué visitamos en este artículo – Mapa del Sur de Islandia

En este mapa encontrarás todos los lugares de interés turístico descritos en este artículo. Puedes usarlo para navegar y llegar hasta todos ellos.

Los lugares tienen ubicaciones precisas en la medida de lo posible pero se puede garantizar que la navegación sea siempre exacta. Hay que tener en cuenta que es una herramienta pensada para facilitar la comprensión geográfica del post y siempre conviene verificarla y usar el sentido común.

Recorriendo la Ruta de las Cascadas

Tramo 1: De Reikiavik a Seljalandsfoss – (Distancia: 120 km – 1h50′)

El primer tramo de carretera nos hará superar un puerto de montaña para entrar en la comarca islandesa con más terreno apto para prados y granjas. Atravesaremos varios núcleos de población relativamente grandes para los estándares islandeses como Selfoss y Hvolsvöllur, sorteando algunos de los ríos más largos y caudalosos del país.

Superada la primera hora de trayecto, nos aproximamos rápidamente hacia un paisaje de montañas con cumbres nevadas. Veremos al fondo las nieves perpetuas del glaciar Eyjafjallajökull, cuyo famoso volcán de nombre impronunciable, paralizó el tráfico aéreo de media Europa cuando entró en erupción en marzo de 2010.

Pronto un desvío alcanza el parking de las cascadas Seljalandsfoss.

Seljalandsfoss

Discutiblemente las cascadas más fotogénicas de Islandia, superan un desnivel de 60 mts, perfilando en su caída una auténtica cola de caballo blanca que destaca frente al verdor circundante. No tienen un caudal demasiado grande, pero lo más apasionante de estas cascadas, es la experiencia de caminar por detrás de la cortina de agua. La visita os llevará aproximadamente una hora. Conviene ir preparados con un buen impermeable.

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Tramo 2: De Seljalandsfoss a Skogafoss (Distancia: 30 km – 27′)

El hermoso paisaje de montañas, cumbres nevadas junto a la costa nos acompaña con toques humanos de praderas y granjas desperdigadas. Seguimos bordeando las faldas del Eyjafjallajökull. En poco menos de media hora alcanzamos una de las cascadas más bellas de Islandia, Skogafoss.

Skogafoss

Esta es la última y más importante de una serie de cascadas que salpican el curso final del río Skoga que baja desde el glaciar Mýrdalsjökull. Su imponente cola de 60 metros de desnivel y 25 mts de anchura sorprende desde lejos por el zumbido de sus aguas, que se convierte en estruendo cuando estás junto a ellas y la nube de agua pulverizada que genera, que en días soleados suele formar un precioso arco iris.

Se puede caminar sobre el lecho del río y acercarse bastante hasta su parte inferior. Quién lo haga dará buena cuenta de la intensa «lluvia» que envuelve los alrededores constantemente. Una empinada escalera junto a las cascadas permite acceder hasta la parte alta del salto de agua. Desde la plataforma de observación se puede ver en el horizonte la línea de costa de arenas negras, Skogarsandur, y hacerte una idea de lo que fue la línea de costa de acantilados marinos y la superficies llanas de relleno de sedimentos que ríos y océano han ido depositando.

También desde aquí parte un sendero que en aproximadamente 1 hora (i/v) te lleva hasta los sucesivos saltos de agua del río Skoga, a lo largo del Skogargil (garganta del río Skoga) Salva un desnivel de unos 400 mts y no es apto para principiantes. Además este sendero se puede continuar hasta la zona de Thörsmörk, esto ya son palabras mayores pues son 10 horas de camino, pero es uno de los senderos de gran recorrido más bellos de Islandia pues atraviesa un paso entre los dos glaciares el Mýrdalsjökull, y el Eyjafjallajökull (Jökull = capa de hielo en islandés).

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Tramo 3: De  Skogafoss a Vik i Mýrdal (Distancia: 34 km – 33′)

La carretera sigue ahora la estrecha franja costera que bordea los glaciares con volcanes subglaciales de Eyjafjallajökull y Mýrdalsjökull. La anchura de la llanura costera puede oscilar entre los 5 km a apenas unos cientos de metros. Es curioso observar que dicha llanura queda flanqueada por un escarpe o pared de roca de una altura más o menos constante de unos 60/100 mts y por el otro lado de extensiones rectilíneas de playas de arena negra volcánica (denominadas en islandés «sandur«). La explicación está en que dicho escarpe formaba antiguamente la abrupta costa del sur de Islandia compuesta por acantilados, pero la colmatación de sus ensenadas y bahías por el aporte de limos, arenas y polvo volcánico durante milenios ha hecho avanzar la línea de costa.

Vik i Mýrdal

Con apenas 300 habitantes, es la población más importante de toda esta comarca, así que es el lugar donde encontrar un restaurante o alojamiento. Literalmente su nombre significa puerto (Vik) sobre valle pantanoso (mýrdal). Sus atractivos turísticos son su inmensa playa de arenas negras con los dos peñascos rocosos de formas peculiares que decoran su horizonte, y la fauna que se puede encontrar en sus orillas y colinas, destacando el ave nacional, el frailecillo. El centro urbano no posee un encanto especial, más allá de la pintoresca ubicación de la población. La iglesia, construida en 1932 sobre una colina que domina el pueblo posee unas vidrieras interesantes, y más abajo está la granja Brydebúd, una casa típica construida en las Islas Vestman pero trasladada hasta aquí a finales del siglo XIX, que alberga un pequeño museo etnográfico y una oficina de turismo.

 

Tramo 4: De Vik i Mýrdal a Foss a Sidu (Distancia: 82 km – 1 hora)

Saliendo de Vik i Mýrdal, atravesamos la llanura de aluvión volcánico denominada Eldhraun y poco a poco vamos dejando atrás el paisaje de montaña del Glaciar Mýrdalsjökull. La carretera atraviesa pequeños valles fértiles que se alternan con áreas volcánicas de sedimentación. La Ruta 1 corre prácticamente paralela a las montañas que como un zócalo frente a la costa conforma una llanura costera que a veces se hace muy estrecha y otras se ensancha creando campos de arena negra (sandur).

Cascadas Foss a Sidu

En las zonas protegidas de las erupciones y aluviones, se ha podido desarrollar la agricultura, y presentan esporádicamente algunas granjas que alegran el paisaje con las coloridas paredes de sus casitas. En este entorno, nos encontramos con las cascadas de Foss a Sidu, de dimensiones discretas en cuanto a caudal, pero con una altura que supera los 30 mtrs y una belleza admirable.

 

Tramo 5: De Foss a Sidu a Svartifoss (Distancia: 57 km – 47′)

Superado Foss a Sidu, la carretera dobla un cabo que significa un cambio drástico en el paisaje, ahora por delante nos quedan casi 100 kms de sandur, y en la lejanía frente a nosotros aparecen por primera vez las cumbres nevadas del Glaciar Vatnajökull .

Atravesando la llanura de Skeidarársandur

En este tramo del recorrido atravesaremos el campo de arenas volcánicas más extenso de Islandia, Skeidarársandur. La carretera trascurre elevada sobre un talud, con numerosos puentes que superan los numerosos cursos de agua que surcan la llanura. Kilómetros y kilómetros de arenas, a un lado en el horizontes el océano, y al otro, el escarpe montañoso que bordea el «Sandur«, cuya monotonía viene salpicada por lenguas de hielo que bajan de los glaciares. Es la llanura de aluvión volcánico más grande del mundo, con una extensión de unos 1000 km² .

Parking de Thjódvegur – Ruta 1 (Ver mapa)

Más o menos trascurrido la mitad del trayecto, merece la pena detenerse en este punto, por las vistas que se tienen desde aquí del conjunto montañoso, reflejado en las aguas de una pequeña laguna. Un entorno natural inhóspito de arnas negras, con el fondo de un impresionante macizo cubierto de nieve, con grandes lenguas de hielo que aprovechan los valles para dirigirse hacia la llanura.

Las dimensiones del macizo sobre el que se extiende el glaciar Vatnajökull, el mayor de Europa, con las cumbres más altas de Islandia (Hvannadalsnhukur es el pico más alto del país con 2.111 mts). Las lenguas de hielo que cubren los valles trasladan las masas glaciares desde las cumbres hasta la llanura en su lento proceder que parece estático ante nuestra mirada. El espectáculo es asombroso y desde aquí es el primer punto desde el que se puede apreciar en todo su esplendor y magnitud.

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Monumento del Puente de Skeidarár (Ver mapa)

Poco después de retomar nuestro recorrido nos encontramos con «Skeidará Bridge Monument«. Aquí se puede comprobar la inmensa fuerza de la naturaleza. En los años 90 se construyó un flamante puente para mejorar la carretera que conecta el sur con la capital, pero una erupción volcánica subglacial en 1996 hizo que se derritiera una gigantesca cantidad de hielo, que provocó una riada de tal magnitud que arrasó la llanura. Inundando completamente el «sandur«, y llevándose por delante todo lo que encontró a su paso, incluido este moderno puente.

Cascadas Svartifoss – Parque Nacional Skaftafell

La peculiaridad de esta zona del Parque Nacional, radica en la rabiosa frondosidad de la vegetación rodeada de un mundo inhóspito de cumbres heladas y llanuras de arenas negras volcánicas. Parece que la naturaleza le dio todos los boletos para desarrollar vida a este triángulo verde en el que crecen más de doscientas especies de árboles y plantas.

Dejando el coche en el Parking de Skaftafell, podemos realizar dos excursiones a pie cortas y muy gratificantes:

  1. Sendero al Glaciar – Skaftafellsjökull: Las lengua del glaciar (Jökull) que baja por el valle de Skafta. Se puede llegar hasta el mismísimo pie de los hielos, y observar su aspecto negruzco producto del arrastre de limo volcánico. Es de notar el claro retroceso de este glaciar en los últimos años. (Unos 3,5 km – 45′ ida y vuelta)
  2. Sendero a las Cascadas – Svartifoss: Se salva un desnivel de unos 200 mtrs para llegar hasta las cascadas. Antes de llegar a las mismas, se salvan dos saltos de agua menos espectaculares, Hundafoss y Thjódafoss. Las de Svartifoss son famosas por la peculiar forma de sus columnas de basalto, que sirvieron al arquitecto Gudjón Samúelsson para inspirarse al levantar la famosa iglesia catedral de Reikiavik. (Aprox. 1 hora / 1h30′ ida y vuelta)

Antes de continuar nuestra ruta, conviene detenerse en alguno de los miradores que ofrece esta zona del parque para darse cuenta de la inmensidad de los campos de arena volcánica que hemos atravesado en coche para llegar hasta aquí y que se extienden a los pies de este macizo montañoso. Se trata de Skeidarársandur, más de 100 kilómetros de extensas llanuras costeras únicamente cubiertas por piedras de aluvión e interminables campos de arenas volcánicas negras (sandur = campos de arena en islandés), solamente surcados por nervios de agua, que desalojan tranquilamente las aguas de correntía del interior de Islandia.

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Dónde comer y dormir:

Al salir de Reikiavik, y a medida que nos alejamos de la capital será difícil encontrar hoteles y restaurantes. En las zonas turísticas más famosas los hay pero son pocos para el número de visitantes que tiene Islandia. Esto ha inflado los precios sobre manera y el riesgo de quedarse sin una cama es grande si no se ha reservado con anterioridad.

En el trayecto que cubrimos en esta etapa hay muy pocos lugares con infraestructuras hosteleras, por tanto es conveniente mirar de antemano dónde se va a dormir. En el entorno de Vik i Mýrdal o de la localidad de Kirkjubaerklaustur es lo más recomendable. También hay algunas cabañas y hoteles muy cerca de Vatnajökull, pero resulta carísimo.

Como ejemplo os puedo contar que nosostros pagamos hast 260€ por una habitación triple, eso sí con desayuno incluído y baño propio en el Hotel Geirland, por unos estándares de calidad similares a un dos o tres estrellas español a lo sumo. La relación calidad precio en todo el país es bastante cara, y esta zona es en la que más caro nos resultó dormir. En la medida de lo posible realizar la reserva con la mayor antelación posible para evitar sorpresas y sobre costes.

En cuánto a la comida, no podemos sino también advertiros de que fuera de Reikiavik, en donde si se pueden encontrar diversas alternativas y buenos restaurantes, en el resto del país no es tan fácil. A veces por el simple tamaño de las poblaciones que rara vez supera el millar de habitantes. A menudo para nosotros fue un salvavidas dar con algunas gasolineras que actúan como verdaderos centros comerciales-restaurantes-centros sociales de las comarcas. Por ejemplo en Vik i Mýrdal comimos bastante bien en un restaurante ubicado en una de ellas, y es una constante que podréis comprobar por todo el país.

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