La ciudad atesora monumentos, historia y encanto como para sorprender y deleitar. Sin embargo eclipsada por Venecia, que dista solo 40kms atrae menos turismo de lo que su potencial podría sugerir. Si os decidís a visitarla, no os defraudará, Italia nunca defrauda la verdad, pero en este caso con mayor motivo porque el encanto, la calidad de vida que se respira en sus terrazas, donde degustar un excelente “Aperol”, aperitivo que por cierto… es de Padua… y lo maravillosos que son sus monumentos harán que vuestra experiencia sea inolvidable.

Padua es cuna de grandes artistas como el pintor Andrea Mantegna, el arquitecto Andrea Palladio, y lugar de residencia del también pintor Giotto o del escultor florentino Donatello. Los dos últimos dejaron su impronta artística en la ciudad, mientras los primeros, siendo oriundos, desarrollaron sus carreras en las vecinas ciudades de Mantua y Vicenza respectivamente. Pero es quizá San Antonio de Padua, el santo portugués de origen lisboeta que desarrollo sus prédicas en Padua y sus alrededores, el que más fama mundial ha dado a la ciudad y con quién más rápidamente se asocia su nombre.

Cómo llegar:

Padua no posee aeropuerto propio pero está muy bien comunicada por autopistas con tres ciudades que poseen importantes aeropuertos: el aeropuerto Marco Polo de Venecia se encuentra a tan sólo 43kms (0h40′) , el de Verona a 95kms (1h10′), y el de Bolonia está a 120kms (1h30′), a los dos últimos hay vuelos de Ryanair desde varias ciudades españolas, incluida Madrid. Un poco más alejado Bérgamo a 2hrs de trayecto (190kms) también tiene conexiones de Ryanair con Madrid.

Todas estas capitales también ofrecen conexiones por tren con Padua. De hecho es una de las opciones más útiles para visitar también Venecia. Un billete de tren desde Padua a Venecia cuesta 6€ por ejemplo tarda tan solo 25′. (Más info en Trenitalia o en www.italiarail.com)

También se puede alquilar un coche e incluir Padua en unas vacaciones de una semana o un puente incluyendo otros destinos como la Rivera del Brenta, o Venecia.

Un poco de historia:

La antigua Patavium romana fue durante la Edad Media una comuna libre entre los siglos XI y XIII dentro del Sacro Imperio Romano Germánico, los Señores de Carrara se hicieron con el control de la ciudad en 1337, y su dominio coincidió con los años de mayor apogeo. La República de Venecia incorporó Padua en 1405, y desde entonces su destino quedó ligado a la “Serenissima”. Venecia que dominó la ciudad hasta su incorporación a la unificada Italia en 1861.

Personajes del arte y la historia en Padua

La cultura y el arte han estado siempre ligados a la ciudad. Quizá favorecida por el hecho de contar con una de las universidades más antiguas del mundo, la Universidad de Padua fue fundada en 1222. Tan solo la de Bolonia la precede en Italia. Y tuvo profesores de la talla de Galileo Galilei y alumnos tan distinguidos alumnos como Copérnico.

San Antonio de Padua (El Greco)

San Antonio de Padua – El Greco

En el arte también podemos destacar algunos nombres extraordinarios. El florentino Giotto, que residió unos años en Padua mientras elaboraba una de las obras maestras mundiales de la pintura al fresco, la Capilla Scrovegni. Tamién florentino fue otro residente, Donatello, que pasó casi diez años entre 1444 y 1453 en Padua, dejando obras como la estatua de Gattamelatta frente a la Basilica de San Antonio.

También oriundos de Padua eran, Andrea Mantegna (1431-1506) impulsor de técnicas de perspectiva en la pintura, aunque quizá su obra más ilustre no quedara en su ciudad natal, sino en la cámara de los esposos del Palacio Ducal de Mantua, y el gran arquitecto Andrea Palladio, figura sin igual que logró difundir a partir del Renacimiento los estilos clásicos que tanto influyeron internacionalmente en los siglos sucesivos, aunque su obra esparcida por el Véneto, haya dado tanta personalidad a la vecina Vicenza, o la Rivera del Brenta.

Pero quizá de todos los personajes ligados a esta histórica ciudad italiana quien destaque especialmente, sea un humilde fraile franciscano nacido en Lisboa pero que desarrolló casi toda su obra aquí, San Antonio de Padua. Desde el siglo XIII, se le recuerda en Padua, ciudad que se convirtió en meta de peregrinos y devotos cristianos de todo el mundo.

 

Qué visitamos en este post

En el siguiente mapa interactivo podrás localizar todos los lugares mencionados en este artículo. Los he ubicado con mucho esmero para que puedas navegar con este mapa para llegar hasta cada uno de ellos.

El itinerario sugerido en SIETE PASOS para visitar lo esencial de Padua comienza por el extremo sur del casco histórico donde podréis aparcar:

1/ Aquí encontraréis el precioso conjunto arquitectónico y escultórico del “Prato della Valle“, que flanquea la Basílica de Santa Giustina.

2/ De ahí continuar hacia la Basílica de San Antonio de Padua, el más visitado de los monumentos de Padua que atrae a turistas y peregrinos de todo el mundo.

3/ Callejeando nos adentraremos en el centro histórico de Padua, para descubrir la torre del Observatorio Astronómico de la Universidad, e ir a parar a la Piazza del Duomo, y visitar sobre todo el Baptisterio de la Catedral.

4/ Muy cerca os encontraréis con la Piazza dei Signori, en la que descansar, comer o cenar (las terrazas ocupan toda la enorme plaza, y en las noches de verano a la luz de las velas es un verdadero placer).

5/ Un corto paseo os llevará hasta el Palazzo della Ragione, flanqueado por mis dos plazas preferidas; la Piazza delle Erbe y la Piazza dei Frutti. Dos plazas que eran antiguos mercados de frutas y hortalizas de gran belleza y encanto.

6/ Dirigirse hasta la gran arteria comercial que cruza el centro de norte a sur, la Via VIII Febbraio y tomar un café en el histórico Café Pedrocchi

7/ Desde allí caminar hacia el norte resisitiendo (o no) la tentación de tomarse un helado mientras paseáis hasta el Museo Civico degli Eremitani, y la vecina Capilla Scrovegni, donde descubrir los frescos de Giotto que han escrito la historia de la pintura.

Dependiendo del número de visitas que realicéis o el tiempo que queráis dedicar cada espacio, la visita puede ser de uno o dos días en función del interés que tengáis en el interior de algunos de los monumentos que os describimos a continuación.

Visitando Padua

Prato della Valle

Para mí no había mejor manera de comenzar la visita de Padua, que empezando por el Prato della Valle. Al llegar es como si esta enorme plaza  construida en el siglo XVIII, nos invitara a entrar en un gigantesco escenario monumental de una operetta italiana. Allí donde mires, hay un rincón pintoresco que fotografiar, una pradera en la que descansar o un edificio que levanta nuestra curiosidad. Un gran canal rodea la plaza central ovalada, y está surcado por numerosos puentes ornados con 78 estatuas que flanquean las dos orillas del canal. La armonía del conjunto y los colores pastel de las casas que lo rodean invitan a quedarse un buen rato explorando la plaza y descubriendo quién es quién entre las estatuas que decoran los puentes y flanquean los canales. Entre los personajes históricos que se pueden encontrar figuran papas como Eugenio VI, personajes históricos como el florentino Antonio Savonarola, Podestás de Padua como Pagano della Torre, Dux de Venecia u otros muchos como Tito Livio, Guglielmo Malaspina, Torcuato Tasso, Antonio Zacco, Francesco Pisani, Nicoló Tron y un largo etcétera.

Desde el extremo norte del Prato se ve la Basilica de San Antonio de Padua, una bonita perspectiva al final de la Via Beato Luca Belludi. En el otro extremo se levanta la Abadía de Santa Justina (Santa Giustina). Edificio renacentista del siglo XVI) de grandes dimensiones que recuerdan en estilo a la Basilica de San Antonio. La austera fachada de ladrillo parece buscar la discreción que sin embargo desata un asombro inmediata al entrar. De magníficas dimensiones, impresiona la luz, la altura y la majestuosidad desnuda de sus naves. Lo más significativo desde el punto de vista artístico es el retablo mayor, obra de Paolo Veronés.

Piazza del Santo (Basilica de San Antonio de Padua)

Ni cinco minutos se tarda en llegar hasta la Piazza del Santo. El recorrido se hace entretenido entre tiendas de souvenirs, de objetos de devoción cristiana, con muchas curiosidades. Entre tenderetes del mercadillo que se levanta frente a la Basílica del Santo, se alza la estatua ecuestre del Condottiero Gattamelata, obra de Donatello. Los condotieros (condottieri en italiano) eran los jefes de tropas mercenarias de las ciudades estado del norte de Italia durante la Alta Edad Media hasta mediadado el siglo XVI. Erasmo de Narni, conocido como Gattamelata, fue uno de los más famosos, que luchó bajo los auspicios del Papado, por Florencia y también por Venecia, llegando a ser dictador de Padua en 1437. Donatello erigió esta estatua, siendo la primera del mundo dedicada en honor de un guerrero, y también la primera de estas dimensiones desde el Imperio Romano, hecho que le dio gran fama a su autor.

Escogemos una buena mesa en una de las terrazas de la plaza para tomar un café y dejar que la vida pase delante de nuestros ojos. Aprovechando el momento de tranquilidad, podemos observar escenas variopintas que se entrecruzan, frailes en su típica sotana pedaleando frente a la basílica, señoras que vienen de la compra, parejas de jóvenes locales impecablemente vestidos que atraen las miradas de turistas orientales agrupados en torno a un guía, y haciendo fotos de todo…

Es hora de entrar y visitar el monumento más famoso de Padua y el que atrae a más visitantes. El templo fue erigido a a partir de 1232 para albergar los restos del Santo. Desde fuera sus cúpulas nos recuerdan la influencia bizantina, tan típica de la República de Venecia, en el estilo de su construcción que es de una época de transición entre románico y el gótico. Los bronces de Donatello (1444-1445) que ilustran los milagros del Santo, están en el altar mayor. Los relieves de mármol que rodean el Sepulcro de San Antonio, en el transepto norte, corresponden a diversos artistas (1505-1577) e ilustran pasajes de su vida.

A la salida de la Basílica, a la izquierda según se sale, se puede visitar la Escuela del Santo (Scuola del Santo) y el Oratorio de San Jorge (Oratorio di San Giorgio). Ambos edificios se visitan conjuntamente, y su interés está en los frescos que lo decoran, así como en las primeras obras documentadas de Tiziano.

Centro Histórico

En diez minutos caminando (os podéis ayudar del mapa del post -más arriba- para callejear fácilmente) se llega hasta el la Riviera Paleocapa. En su día hacía de foso natural para las murallas medievales de Padua. Una de las torres defensivas, en particular la que era más alta, denominada Turlonga, alberga desde hace siglos el Observatorio Astronómico de la Universidad de Padua. Recordemos que dicha Universidad destacó en los estudios de Astronomía, siendo Galileo Galielei uno de sus profesores, y el propio Copérnico, uno de sus alumnos. La mejor vista se obtiene desde el Ponte de Paleocapa, con las aguas del canal reflejando la emblemática torre de ladrillo.

Piazza Duomo

Muy cerquita de la Turlonga se encuentra la plaza de la Catedral. Dedicada a Santa María de la Asunción, es el tercero de los grandes templos de Padua. Muy interesante resulta su Baptisterio decorado con frescos del renacimiento temprano obra de Giusto y un políptico de Menabuoi.

En la misma Piazza del Duomo se levanta el Arco Vallareso, un ejemplo de arquitectura renacentista conmemorativa. En otra de las esquinas, ya encaminando los pasos hacia la Piazza dei Signori, está la cafetería Il Giancino, donde podéis comer una focaccia o un panini. Hay de todo, preparado in situ, y exquisito.

Piazza dei Signori

La Torre dell´Orologio (Torre del Reloj) es lo primero que veremos antes de entrar en la plaza. La torre se erige esbelta en el centro de la fachada del Palazzo del Capitano. El “Capitano” era la denominación con la que se conocía al gobernador de la ciudad. Éste pasó a ser designado por Venecia a partir de 1437.

Es fácil identificar la torre con la República Serenísima, por el parecido que tiene con la que se levanta en la propia Piazza di San Marco veneciana, incluyendo un precioso reloj astronómico y el inconfundible “León de San Marcos”.

A un lado Lonja del Consejo o Palacio de la Gran Guardia, en italiano conocida como Loggia del Consiglio, edificio renacentista

Palazzo della Ragione (Palacio de la Razón)

Verdadero corazón de la ciudad, el Palazzo della Ragione se abre a las dos plazas más concurridas de Padua, la Piazza della Frutta, y la Piazza delle Erbe. Los nombres de éstas nos recuerdan el propósito de los mercados para los que servían de escenario.

En la Piazza della Frutta, también conocida como Piazza dei Frutti está al norte del Palazzo della Ragione, es rectangular, y en uno de sus extremos destaca la Torre degli Anziani, una altísima torre medieval del ladrillo. La Piazza delle Erbe es como un triángulo irregular extendiéndose al sur del Palazzo della Ragione cuya fachada posee en este lado una larga terraza abierta. Una fuente de mármol decora su f

El Palazzo della Ragione era sede del gobierno y de la justicia. Es un edificio civil característico de muchas ciudades del norte de Italia, principalmente de aquellas que gozaban de un régimen comunal, es decir ciudades-estado autónomas que administraban su propia justicia. Suelen ser grandes edificios monumentales cuyo propósito era también homenajear el poder civil independiente, que se erigía en valedor de la prosperidad de la ciudad. De ahí que no se escatimaran en esfuerzos económicos para conseguir el efecto deseado en grandeza y belleza.

Si disponéis de tiempo, visitarlo por dentro. Atesora la sala medieval más grande de Europa. Il Salone, con 80 metros de largo y 27 metros de ancho, está cubierto por una peculiar estructura de madera que se levanta también 27 metros. En su día sus paredes se cubrieron con frescos de Giotto, pero un incendio los destruyó en 1420. Para reemplazarlos Nicolo Miretto pintó entre 1420 y 1435 más de 300 paneles que representan los meses del año, los signos zodiacales y las actividades típicas de cada estación.

Pedrocchi Café

A corta distancia, situado en una de las vías peatonales más importantes de Padua, la Via VIII Febbraio, este café dieciochesco fue escenario de numerosas tertulias y del levantamiento estudiantil contra la dominación austríaca en 1848.

Capilla degli Scrovegni & Museo Civici agli Eremitani

Continuando hacia el norte por la arteria principal de Padua llegaremos hasta una de las visitas más interesantes desde el punto de vista artístico. La Iglesia agli Eremitani con esculturas y frescos, y el Museo degli Eremitani, abierto en las antiguas depedencias del Monasterio Agustino, que posee una sección de arqueología egipcia, etrusca y romana; y una excelente colección de pintura, principalmente Veneciana, pero también flamenca. Hay obras de Giotto, Bellini, Veronés o Tintoretto.

Cien metros más al norte, la Capilla degli Scrovegni considerada la Capilla Sixtina padovana, es la joya artística más valorada y vistada de la ciudad. Su fama se debe a los preciosos frescos de Giotto (1303-1305), que han entrado con mérito propio en la Historia Universal de la Pintura. La franja central cuenta la vida de Jesús, la superior la vida de María y de sus padres San Joaquín y Santa Ana, y la predela (parte inferior) representa las virtudes cardinales.

Giotto fue el primer artista que pasó a la historia con nombre propio, y la importancia de sus pinturas radica en la naturalidad y capacidad narrativa de sus trabajos, anticipándose en estilo a su tiempo.

Padua tiene una amplia oferta hotelera, yo me he limitado a sugeriros un hotel de buena calidad a buen precio muy cercano a la estación, eso sí, queda a unos 15′ andando del centro histórico, aunque es perfectamente cómodo ir andando hasta allí.

Hotel Grand’Italia – Corso del Popolo, 81, 35131 Padova – Tel: +39 049 876 1111 – www.hotelgranditalia.it – Un elegante establecimiento ambientado en la Belle Epoque con un servicio muy bueno. Situado a muy corta distancia de la estación de tren. Ideal para viajar hasta aquí o desde Padua para realizar excursiones a Venecia u otras ciudades. Una doble con desayuno a partir de 75€.

Albergo Verdi – Via Dondi dall’Orologio, 7 – Padua – Tel: +39 049 836 4163 – Un establecimiento tradicional con encanto y muy bien ubicado cercano a la estación y a la Piazza dei Signori. Una doble con desayuno a partir de 80€.

Aunque por toda la ciudad hay buenos restaurantes, os destaco mi sitio favorito: muy buena pasta a la marinera con almejas y mejillones.

Pizzeria Ristorante La Lanterna: Piazza dei Signori, 39, 35139 Padova – Tel: +39 049 660 770 – Comer o mejor cenar en una terraza sobre esta plaza es una auténtica delicia. Deliciosas las pizzas pero las pastas y los escalopines no se quedaron atrás, cenamos con un buen vino del véneto por unos 20€ por persona.

Desde Padua, se pueden visitar los lugares más interesantes de la Región del Véneto como la Ribera del Brenta, Venecia, Verona o los Alpes Dolomitas; o bien otras localidades de la vecina Región de Emilia-Romagna como Ferrara, Bolonia o Ravenna. Aquí os doy una breve descripción de dichos destinos y os proporciono los enlaces a artículos publicados en este blog.

Ribera del Brenta (Villas del Véneto): Esta ribera que comunicaba la laguna de Venecia con las mansiones de las familias pudientes venecianas que durante los siglos XV a XVIII se construyeron lujosas residencias de descanso en el campo. El conjunto, que incluye numerosos palacios obra del gran arquitecto padovano Andrea Palladio, fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

Venecia: (a 40kms/0h40′) –  Ya he publicado dos artículos sobre la Serenissima en mi blog: “Venecia a vista de pájaro“, y “Venecia: única e inolvidable“.

Verona: (a 95kms/1h00′) Patria de “Romeo y Julieta”, Verona cuenta con uno de los anfiteatros romanos mayores y mejor conservados del mundo. Su centro histórico está repleto de monumentos entre los que destacan el Palazzo del Capitano, o la Piazza delle Erbe.
Alpes Dolomitas: (a 150kms/1h30′ Paisajes alpinos, preciosas localidades de montaña, y ciudades históricas, entre las que destacan Bolzano (Capital del Sud Tirol) o Trento (Sede del Concilio de la Contrarreforma del siglo XVI.

Ferrara: (a 70kms) Ciudad de diamantes y bicicletas, esta ciudad amurallada, posee un gran legado artístico de pintores de primer orden, cuenta con Palacio Ducal, la Catedral de San Jorge y un Borgo Medieval. Es Patrimonio de la Humanidad.

Bolonia: (a 120kms) Ciudad Universitaria por excelencia, sede de las más antigua universidad italiana. También es Patrimonio de la Humanidad.

Ravenna (La Ciudad de los Mosaicos): (a 190kms/2h05′) Fue la sucesora de Roma como Capital del Imperio Romano de Occidente. Conserva un legado monumental sorprendente con iglesias de mil años de antigüedad y algunos de los mosaicos de estilo bizantino mejor conservados del mundo.

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