Castillo de Belvís de Monroy

Localidad: Belvís de Monroy – Provincia: Cáceres – Extremadura

Serie «Los Castillos más Bonitos de España» #6

 

El Castillo de Belvís de Monroy luce en lo alto de un cerro, visible en lontananza desde la A-4 cuando entramos en Extremadura. Cabeza de señorío y mayorazgo en la Edad Media, sus territorios abarcaban gran parte de la parte oriental de la provincia de Cáceres. Perteneció sucesivamente a las principales familias nobiliarias de Plasencia, a los Condes de Oropesa y a los Duques de Alba y Frias. Sufrió la rapiña francesa en las guerras napoleónicas, y agonizó lentamente alejada de los centros de poder durante siglos.

Uno de los mejores castillos de Extremadura, el castillo se yergue orgulloso en su abandono, sobre el otero que domina una amplia dehesa, mostrando su porte de altos lienzos amurallados de perfecto sillar de granito, y formas dignas de las mejores fortalezas residenciales del siglo XV.

Mapa de Castillos de España

El castillo de Belvís de Monroy está a 110 km (1h10′) de la capital provincial, Cáceres; a 160 km (1h40′) de Toledo;  y a 197 km (2h10′) de Madrid.

Visita del Castillo de Granadilla

El Castillo de Belvís de Monroy en la historia

El Castillo de Belvís de Monroy, el castillo de las disputas señoriales, los enfrentamientos entre linajes. Ha cambiado de señores numerosas veces y por su titularidad han pasado algunas de las familias aristocráticas más importantes de España.

Algunos de sus propietarios:

  • Los Bote: Primeros señores Belvís
  • Los Almaraz y los Monroy
  • Condes de Oropesa
  • Duques de Alba
  • Duques de Frías

Tras la conquista de Plasencia por los reyes de León, el señorío de Belvís fue creado y encomendado a una de las familias nobles placentinas más importantes con la misión de defender y proteger el flanco oriental de las Tierras de Plasencia. Para cumplir su objetivo, eligieron un otero que dominaba una amplia dehesa para edificar una primitiva fortaleza.

En 1290, Sancho IV de Castilla otorgó el feudo con la condición de repoblarlo con vasallos a Hernán Pérez de Plasencia. El placentino que adoptó el apellido de «Bote«, fundó Belvís. Sus descendientes gobernaron durante todo el siglo XIV. Durante su gobierno, Alfonso XI le otorgó el título de Villa en 1323. Unos años más tarde, en 1329 crea el mayorazgo de Belvís que incluye todas las poblaciones que hoy están a su alrededor (La Peraleda, Mesas de Ibor, Fresnedoso). Pero Hernán Pérez Bote, nieto del primer señor, muere sin descendencia. Por testamento, las posesiones pasan al señor de las vecinas localidades de Almaraz y Deleitosa.

Las familias Bote, Almaraz y Monroy eran las tres más influyentes de Plasencia, estando las dos últimas gravemente enfrentadas. Entre ellas se negoció la paz por matrimonio de Isabel de Almaraz con Hernán Rodríguez de Monroy. Con tal unión, el territorio se incrementaba con las villas de Almaraz, Deleitosa, parte del Campo Arañuelo y del valle del Árrago en la Sierra de Gata, y se les sumó nuevas fundaciones en Valdecañas y Valdehúncar. Con ello, Belvís se convertía en cabeza de un poderoso territorio a inicias del siglo XV, uno de los mas importantes de Extremadura.

(Escudo de los Almaraz a la izquierda; y de los Monroy a la derecha)

Del matrimonio Monroy-Almaraz nacieron cuatro hermanos. El primogénito Diego, que hereda el título, muere en la campaña contra el moro en Cádiz (1435). El segundo hermano Álvaro, que había desarrollado carrera eclesiástica, como era habitual en aquel entonces en las familias nobles, hereda el señorío. No tiene descendencia, y trata de evitar un enfrentamiento dinástico entre sus hermanos Alonso y Rodrigo repartiendo tierras y derechos. Sin embargo ninguno de los dos acepta el desenlace y se enfrentan, ellos y sus sucesores durante décadas, en disputas armadas que afectaron a gran parte de Extremadura.

Todo esto está ocurriendo cuando los Reyes Católicos comienzan a afianzar su poder, y fijan como importante objetivo la pacificación de sus reinos. Fin que consiguen domeñando a distintos señores, desmochando torres-fuertes y negociando con unos y otros hasta alcanzar acuerdos duraderos bajo el paraguas de unos monarcas fortalecidos.

En un contexto más pacífico se inicia el siglo XVI, con gran actividad y prosperidad de la región que comienza a participar de forma activa en las conquistas de ultramar. Numerosos nobles extremeños son protagonistas de algunas de las gestas más sobresalientes: Pizarro, Balboa, Cortés, Orellana, son solo los más brillantes ejemplos de una larguísima lista de nombres.

Los 12 apóstoles de México

Específicamente desde Belvís parte en 1523 los Doce Apóstoles de México, que es llamada la primera expedición evangelizadora del nuevo continente. Se trataba de unos monjes franciscanos descalzos que provenían del convento que había sido fundado en la villa por Francisco de Monroy en 1509.

Azulejo del Convento de Belvís: Desde donde salió la primera expedición evangelizadora de frailes a América en 1523

Su descendiente, Beatriz de Monroy, contrae matrimonio en 1535 con Fernando Álvarez de Toledo y Figueroa, III Conde de Oropesa, precisamente el mismo que acogería a Carlos V en su Castillo de Jarandilla en 1564. De esta forma entroncan ambas casas.

El matrimonio lleva a cabo obras en la villa; un hospicio, un hospital y un convento son levantados bajo sus auspicios, y un ala nueva es acondicionada en el castillo. Sin embargo, esto significó un lento declive para Belvís, al trasladarse el gobierno a Oropesa. Acentuado cuando los condes se trasladan a residir a Madrid en 1619. El castillo comienza a deteriorarse a partir del siglo XVIII. El cambio de dinastía y la consecuente Guerra de Sucesión, con el conde de Oropesa apoyando al candidato que perdió, el Archiduque Carlos, hace que Felipe V le despoje de Belvís en 1707.

En 1768 el señorío pasa a los Duques de Alba, pero el gobierno seguirá lejos y la despoblación se acentúa. En 1802, por herencia,  Belvís recae en los Duques de Frías. En 1809, al igual que muchos de los palacios, iglesias y monasterios de toda España, el castillo sufre los detrozos y el pillaje de los napoleónicos. Finalmente tras las desamortizaciones de Mendizabal, en que el Estado vende propiedades eclesiásticas y nobiliarias por todo el país, desaparece el señorío de Belvís en 1837.

 

Aspecto

El castillo está construido en granito tan abundante en la zona. El estilo constructivo coincide con otros castillos levantados en el siglo XV, con la peculiaridad de tener un ala residencial del siglo XVI. Hay paralelismos estéticos con los castillos de Oropesa y Jarandilla, en cuanto a organización del espacio: Torre del Homenaje y edificación principal coronada por matacanes y orlada con torres semicirculares, pero el tamaño es sensiblemente mayor.

La guerra de Sucesión entre 1707 y 1715 influyó en su estado de deterioro, su abandono posterior y la rapiña y el saqueo de las tropas francesas durante las guerras napoleónicas le dieron la puntilla. Actualmente está en rehabilitación.

 

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  • Oropesa (Toledo)

 

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