Zorita de los Canes y la Orden de Calatrava

Este artículo está pensado para completar la información de la visita a La Alcarria publicada en el artículo “Viaje a La Alcarria (II): La Alcarria Baja“. Espero que lo disfrutéis.

Zorita en tiempos musulmanes

El Castillo-Alcazaba de Zorita de los Canes tiene un origen musulmán. Antes de la invasión árabe, durante el reino de los Visigodos, la vecina Recópolis tenía todo el protagonismo y apenas había algunas construcciones a los pies de la colina de Zorita. Tras la desintegración del Califato hacia 1035, la comarca pasó a pertenecer a la Taifa de Toledo. La inestabilidad de los reinos musulmanes y el avance cristiano hasta más allá del Sistema Central, modificó las fronteras y por tanto también la estrategia defensiva de los jeques musulmanes. Nuevas fortalezas, atalayas y alcazabas se hicieron necesarias para contener las posibles incursiones cristianas hacia Toledo. En este contexto algunas plazas ya existentes cobraron cierta importancia, tal es el caso de la propia Madrid, (que servía para otear los pasos de la Sierra y dar aviso con suficiente antelación a Toledo ante movimientos cristianos sospechosos) o en esta comarca, Zorita. La abandonada Recópolis siguió sirviendo de cantera para que se levantasen mejores y más grandes defensas sobre este alcor que vigilaba un estratégico paso sobre el río Tajo, que se abría a fértiles vegas y se ubicaba sobre un cruce de caminos.

Zorita en manos cristianas

Tras la conquista de Toledo (1085) por Alfonso VI, Zorita pasó por tratado a manos cristianas. Como curiosidad, mencionar que el rey entregó la plaza a Alvar Fáñez de Minaya, el lugarteniente de El Cid. Desde ese momento pasó a ser una importante plaza fuerte de apoyo para la expansión castellana por las tierras de Castilla-La Mancha, expansión que no fue nada fácil y tuvo durante más de cien años progresos y regresiones en los que las fronteras se conformaron con amplios espacios de tierras de nadie que quedaron completamente desprotegidas y por tanto muy despobladas. En 1108 el avance almorávide pone en riesgo Toledo cuando derrotan a los cristianos en la Batalla de Uclés. Los reyes castellanos que eran conscientes de la fragilidad de sus dominios al sur del Tajo, y sabían que no podían fomentar la repoblación del territorio sin algún tipo de garantía para la seguridad de las vidas de sus súbditos. Fue entonces cuando se apoyaron en las Órdenes Militares fundadas con monjes guerreros a imagen y semejanza de los Templarios, con el objetivo de realizar la llamada Cruzada del Sur. En España se fundaron varias, en el territorio de la Corona de Castilla, tres en concreto, y cada una de ellas tenía un área de influencia más o menos definida. La Orden de Alcántara (predominante en Extremadura con sede en Alcántara), la Orden de Santiago (extendida por la provincia de Toledo tenía su sede en la fortaleza de Uclés) y la Orden de Calatrava (que tomó su nombre de la localidad manchega y poseía encomiendas en las fronteras de Castilla y Aragón y posteriormente recibió nuevas encomiendas en Andalucía). Fue esta última la que estableció una importante sede Zorita de los Canes cuando le fue asignada la fortaleza.

Zorita en manos de la Orden de Calatrava

La Orden poseía varias plazas distribuidas por el territorio fronterizo de Castilla, pero tenía su sede central en la fortaleza de Calatrava la Vieja (Provincia de Ciudad Real). Desde Zorita no obstante, los monjes calatravos ayudaron en las campañas cristianas de conquista como la de Alfonso VIII sobre Cuenca (1177). Sin embargo, otro imperio musulmán del norte de África, esta vez los Almohades de Marrakech inician una feroz y rápida expansión peninsular llegando a poner en jaque de nuevo a Toledo. El episodio más trágico tiene lugar en la Batalla de Alarcos (1195), a los pies de la Fortaleza-Sede de los Calatravos. Los cristianos salen estrepitosamente derrotados, y la Orden de Calatrava pierde su principal fortaleza. Es entonces cuando para reorganizarse y rearmarse deciden establecerse en la Alcazaba de Zorita de los Canes. Los Almohades, a pesar de su oportunidad, no persisten en su avance, y Toledo se salva de caer de nuevo en manos musulmanas. La descomposición del Imperio Almohade ocurre muy poco después ante la muerte de su líder, y Alfonso VIII aprovecha su oportunidad para dar revancha a su derrota de Alarcos. Liderando una Cruzada de huestes cristianas provenientes de los Reinos de Castilla, Navarra y Aragón, más otras de allende el Pirineo, ataca y derrota en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), iniciando lo que sería la última fase de la Reconquista, a partir de entonces, ya en tierras andaluzas. Perdida su labor defensiva con la expansión cristiana hacia el sur, la Orden de Calatrava trasladó de nuevo sus efectivos militares, esta vez a una nueva fortaleza al borde mismo de Sierra Morena, Calatrava la Nueva. Zorita entonces quedó con mermadas funciones defensivas, y fue una mera residencia de los Comendadores de la Orden hasta que a mediados del siglo XV, sus autoridades empezaron a preferir otras residencias más cómodas y apropiadas a sus tiempos. El Castillo-Alcazaba sufriría destrozos durante las Guerras Comuneras (1520-1521) y empeoraría sus situación cuando en 1539 la Orden traslado su sede a la vecina Almonacid de Zorita. En 1545 una riada se llevó el puente que salvaba el Tajo, perdiendo más importancia estratégica aún, ya que nunca volvió a reconstruirse. En 1566 la villa fue enajenada y vendidas al noble Ruy Gómez de Silva, secretario de Felipe II y Príncipe de Éboli; el esposo de Ana Mendoza de la Cerda, el más famoso personaje de la vecina Villa de Pastrana. 225px-Pedro_de_Barberana

Foto obtenida de Wikipedia Don Pedro de Barberana y Aparregui, Caballero de Calatrava luciendo la cruz propia de la orden, por Diego Velázquez (1631). Kimbell Art Museum, Fort Worth

Otras Órdenes Militares peninsulares:

Las Ordenes Militares nacieron en los Reinos de la península ibérica para asegurar territorios fronterizos con los reinos musulmanes, y establecer bastiones defensivos con los que apoyar las repoblaciones. Amplias extensiones especialmente de Castilla-La Mancha y Extremadura en el Reino de Castilla, y del Alentejo en el de Portugal, y en menor medida del sur de la Comunidad Valenciana en la Corona de Aragón estuvieron durante varios siglos bajo su administración. Algunos historiadores defienden que es precisamente esa la razón por la cual las poblaciones de estas regiones están menos densamente pobladas, a la vez que con poblaciones más distantes entre sí. Dado que durante todos estos años, y hasta la definitiva expansión cristiana en el siglo XIII fueron territorios muy inseguros, de difícil repoblación por la frecuencia de razzias y ataques devastadores. Solo fue a raíz de las conquistas generalizadas que se desencadenaron tras la Batalla de las Navas de Tolosa (1212): Conquistas de Córdoba (1236), Jaen (1246), Sevilla (1248).. para la Corona de Castilla; de Valencia (1238) para la Corona de Aragón; y la de Faro (1249) que culmina la reconquista del Algarve en el caso de la Corona de Portugal, que pasaron a ser territorios seguros y explotables. Pero para entonces, los nuevos territorios conquistados ofrecían mejores tierras con una mayor riqueza y mejores oportunidades sociales para los repobladores cristianos que venían del peninsular.

Herederas de los Caballeros Templarios:

En Castilla: Orden de Alcántara: Con encomiendas y fortalezas que se extendían por toda Extremadura, con sede en la localidad fronteriza con Portugal que le da su nombre, Alcántara.Badge_of_the_Order_of_Alcantara_svg Orden de Santiago: Extendida principalmente por la provincia de Toledo. Tenía su sede originalmente en la fortaleza de Uclés. Caballeros ilustres del Siglo de Oro lucieron la capa con la Cruz de Santiago bordada en ella, como el propio pintor Diego Velázquez que así se refleja en el famoso cuadro de Las Meninas. Hacía honor al patrón de España, Santiago Apóstol, a cuyo grito de “Santiago y cierra España” cuentan las leyendas que las tropas cristianas se enfrentaron a los musulmanes durante toda la Reconquista, desde la Batalla de Clavijo. Es significativo que esta cruz tenga forma de espada.Cross_of_Saint_James_svg Orden de Calatrava: Toma su nombre de la localidad manchega, y entre sus dominios, además de la propia Zorita de los Canes, poseía encomiendas en las fronteras de Castilla y algunas plazas en Aragón como Alcañiz, cedida en 1175 por el rey Alfonso II. Posteriormente recibió nuevas encomiendas en Andalucía tras las conquistas de Fernando III de Castilla, haciéndose importante en esa región.Badge_of_the_Order_of_Calatrava_svg En Aragón: Orden de Montesa: Con sede en la localidad valenciana del mismo nombre, situada estratégicamente en la ruta natural de comunicación entre Valencia, el sur de Castilla y Andalucía, en las estribaciones de las serranías valenciano-alicantinas fronterizas con el poder musulmán. Nació en 1317 heredando las posesiones de los recién desaparecidos Templarios, en los territorios de la Corona de Aragón.200px-Cross_montessa_svg En Portugal: Orden de Cristo: También nació para heredar los territorios y fortalezas de los Templarios, en este caso en el Reino de Portugal. Y aunque en principio fijaran su sede en Castro Marim para defender la frontera del Algarve, pronto se reubicarían en el importante Monasterio de Tomar, que había sido la sede de los Templarios en Portugal. Como curiosidad y para ilustrar la importancia que esta Orden Militar tuvo en el devenir de la historia del país vecino, en la navegación, exploración y expansión de Portugal, la Cruz de la Orden de Cristo figura en enseñas de varias localidades portuguesas como en la bandera de la isla de Madeira, ya que por ellos fue descubierta.250px-OrderOfCristCross_svg

Herederas de los Caballeros Hospitalarios:

Orden de San Juan: Esta Orden, no procede de los Caballeros Templarios sino de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén. Los Caballeros de San Juan tuvieron su capital en Acre, se trasladaron a la isla de Rodas, al ser expulsados de Tierra Santa, y de allí empujados por los Otomanos hasta Malta. La Cruz de San Juan es también llamada Cruz de Malta. En España, la Orden tuvo su sede en Alcázar de San Juan (Castilla-La Mancha). En algunas localidades que pertenecieron a esta Orden, como en Tembleque, se hace patente su presencia, cuando al visitar su preciosa Plaza Mayor se observa la característica Cruz de San Juan en todos los balcones de madera.140px-Malteserkreuz_svg

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