Plaza del Azoguejo

Plaza del Azoguejo

Un paseo por Segovia, “Belleza y Tesoro de la Historia”.

Segovia, Ciudad castellana Patrimonio de la Humanidad (desde 1985), es uno de los lugares que más contentos y satisfechos deja a sus visitantes. Esto lo he podido comprobar a lo largo de muchos años y visitas, llevando a  amigos y conocidos a conocer este rincón tan bello, cargado de historia de distintas épocas y que tanto invita a curiosear en personajes como Isabel La Católica o Juan Bravo.

Porque, en verdad, hay pocos lugares hay en el mundo que reúnan; un  Acueducto Romano tan magníficamente conservado, seguramente el mejor del mundo (S.II); un increíble Alcázar medieval tan bonito, tan histórico y tan vistoso, encaramado como está en lo alto de un peñasco, se podría decir que es uno de los castillos más bellos de Europa (S.XIII-XV); y una imponente Catedral  excepcionalmente homogénea, última de las grandes catedrales de España en ser erigida en estilo gótico.

Pero es que además de tres maravillas, Segovia está llena de iglesias románicas, palacios medievales y renacentistas, murallas, monumentos, calles escondidas, y rincones llenos de encanto, y una situación privilegiada enmarcada por los valles de los ríos Eresma y Clamores

 

Como llegar
Segovia está situada a menos de 100kms de Madrid, justo al otro lado de la Sierra, y llegar es muy fácil por carretera (saliendo por la A6 hasta San Rafaei y la AP61) o por AVE, que en tan sólo media hora te lleva desde Madrid. Igualmente Valladolid, la capital y mayor ciudad de Castilla-León, se encuentra a menos de 120kms por autovía, y otra media hora por AVE.

Entrar en Segovia siguiendo las indicaciones de Acueducto. Pronto avistarás la maravillosa obra de ingeniería romana. Hasta hace un par de décadas, los coches aún pasaban por debajo de los altos y esbeltos arcos centrales del Acueducto. Hoy este tramo de la principal arteria urbana, se ha hecho peatonal, mejorando la estética y las condiciones para la preservación del valioso y bello monumento. Puedes aparcar el coche en el Parking que hay junto al mismo, u optar por subir hacia el interior de la ciudad amurallada e intentar encontrar un sitio dentro. Es preferible usar el parking, porque intramuros casi todos los espacios, que no hay muchos, son de pago y limitan la estancia a un par de horas, a menos que sea domingo, que es gratis.

 

Del Acueducto a la Plaza Mayor

Una visita esencial comienza en la Plaza de Azoguejo sobre la base del Acueducto. Allí, además se encuentra la Oficina de Turismo, muy útil para conseguir un plano de Segovia con los distintos monumentos, horarios de apertura, tarifas,  información de otras actividades como las bicicletas eléctricas públicas (ver post), información sobre alojamientos, restaurantes, etc.

Lo más típico es realizar fotos desde la propia plaza, curiosear el famoso restaurante “Casa de Cándido” famoso por su especialidad, el cochinillo y célebre por la destreza de su fundador al cortarlo ¡con un plato!. Está situado en una casa típica de entramado de madera y ladrillo en su fachada. Justo frente a éste, unas escaleras permiten cobrar perspectiva y altura para obtener las mejores fotos del Acueducto.

Desde el acueducto hay que tomar la calle mayor de la ciudad antigua, que se llama primero Calle Cervantes y después Juan Bravo. Pasaremos por la Casa de los Picos, un palacio del siglo XVI muy bien conservado, con una fachada muy característica con picos de cantería.

Fachadas Esgrafiadas
Paseando por las calles de Segovia, verás que muchas fachadas están decoradas con dibujos en relieve que representan figuras geométricas o enlazados vegetales. Se realizan a base de distintas capas de enfoscados que se aplican a la pared, y se raspan siguiendo patrones predeterminados de dibujo. Es una de las características más peculiares de la arquitectura segoviana. Confiere a las casas una personalidad muy especial.

La calle se ensancha al llegar a la Plaza de San Martín. Esta hermosa plaza que está en diferentes alturas, unida por pequeños tramos de escaleras, tiene en el centro una estatua dedicada a Juan Bravo. Uno de los lados de la plaza, hay varios palacios medievales y renacentistas de familias nobles segovianas, como el Torreón de Lozoya, y en el otro la Iglesia de San Martín, que tiene un atrio sostenido por columnas geminadas y capiteles labrados con figuras alegóricas. Es de estilo románico de transición al gótico.

 

Un personaje de la Historia: Juan Bravo
Juan Bravo fue uno de los tres líderes comuneros, que se sublevaron contra el poder absolutista de Carlos V. Regidor de Segovia y jefe de su milicia, dirigió la revuelta y conquistó varias plazas durante las Guerras Comuneras (1520-1521) pero no pudo evitar la derrota final frente a las tropas realistas en la decisiva Batalla de Villalar (desde entonces Villalar de los Comuneros) en la que cayó preso junto a Juan de Padilla y Francisco Maldonado. Siendo decapitado.

 

En la Plaza Mayor

La calle continúa hasta que llega a la Plaza Mayor. En el centro, el habitual quiosco de música, típico en muchas plazas mayores, testigo de otros tiempos en los que las Bandas Municipales eran la única forma que tenían los vecinos de escuchar música en días señalados. Frente a él se levanta el Ayuntamiento, y cerrando la plaza, al fondo, el Teatro Juan Bravo, centro de la actividad cultural de la ciudad, abierto desde 1918.

Además de los edificios civiles que ya he mencionado, hay dos iglesias que dan a la misma plaza. La Iglesia de San Miguel, más pequeña y discreta, escenario de la coronación de Isabel en 1474, y la magnífica Catedral gótica.

 

VISITA DE LA CATEDRAL DE SEGOVIA:

Plaza Mayor s/n 40001 Segovia  – Tel. (+34) 921 462 205 – Fax. (+34) 921 460 694 – Los horarios de apertura son de 9h30 a 17h30 en invierno, hasta las 18h30 en verano. La Entrada cuesta 3€. Gratis los domingos por la mañana 9h30 a 13h15.
La Catedral es un edificio de dimensiones imponentes. Es la última catedral construida en estilo gótico en España. Vino a sustituir a la antigua catedral, muy dañada durante las Guerras Comuneras (1520), que se encontraba en los actuales jardines del Alcázar. Fue comenzada en 1525, cuando el estilo renacentista imperaba en otros puntos de Europa y penetraba con fuerza en España.  Los arquitectos fueron los Gil de Hontañón (Padre e hijo).

Una vez dentro sobrecogen las dimensiones y las proporciones. Hay muchas obras de arte. El Retablo Mayor fue regalo de Enrique IV (el Rey de Castilla, a quien sucediera Isabel, su hermanastra). En las capillas laterales buscad el Cristo Yacente de Gregorio Fernández. La reja que cierra el Coro es monumental. Saliendo del espacio central, el Claustro fue trasladado desde la antigua catedral, y da paso al Museo Catedralicio, que tiene un Archivo en el que se conserva el primer libro impreso en España, el Sinodal de Aguilafuente, además de otros muchos incunables.

De la Catedral al Alcázar

La calle que sale desde la Plaza Mayor pasando por la puerta de la Catedral nos llevará hasta el Alcázar.  Pasaremos antes por la Plaza de la Merced, con unos pequeños jardines y la iglesia de San Andrés en nuestro camino hacia los Jarrdines del Alcázar, con un precioso mirador sobre las vegas del Clamores –a nuestra izquierda– y sobre todo del Eresma –a nuestra derecha–.

La vista alcanza al fondo a la derecha el Monasterio del Parral, frente a nosotros la Iglesia de la Veracruz, de origen templario y forma octogonal, y el barrio de San Marcos construido junto al río. La vista del alcázar impresiona, y es como un postre para una visita que no deja de sorprender a cada paso.

 

 VISITA DEL ALCÁZAR DE SEGOVIA:

La visita completa de Palacio más Torre de Juan II para gozar de unas vistas espléndidas cuesta 6,50€ (Sólo Alcázar 4,50€ y sólo Torre 2,50€).

Sigue siendo una visita amena y entretenida. No son muchas salas pero se disfruta mucho por lo fácil que resulta imaginarse la historia que pasó por sus muros. Más ahora con la serie de Isabel en la tele, parece que puedes ver a los Reyes Católicos caminando entre el salón del trono y los aposentos privados. Las vistas de la vega del Eresma desde las ventanas, con el monasterio del Parral y la Iglesia templaria de la Vera Cruz son preciosas.

Presta atención en la sala de los reyes de León y Castilla, a las tallas de los monarcas que se encuentran rodeando la sala a la altura del friso. Desde el primer rey de Asturias Don Pelayo a la primera reina de la España unificada tras los Reyes Católicos, Juana La Loca. En los aposentos privados destaca la cama con dosel, preparado para guardar el calor en las frías noches de invierno;  y la capilla con el retablo de Santa Bárbara (patrona de la Artillería, por aquello de… “Los truenos de Santa Bárbara…”). Es fácil hacerse una idea de la dureza y austeridad de una época, y también de su religiosidad.

Después se sale a un patio y se entra en un museo de artillería con exposición de estandartes, armaduras y piezas de artillería históricas. Cruzando el patio de armas del Alcázar está la tienda de recuerdos, y detrás la entrada y a la Torre de Juan II. La subida son ciento y pico escalones y cansa, pero merece la pena ver la vista de la ciudad de Segovia desde arriba. La silueta de la Catedral se  dibuja contra el fondo de la Sierra. Mirando alrededor, se ve la meseta castellana que se extiende ancha en colores rubios, de campos de cereal. La vista se pierde y la sensación es serena, mientras se disfruta la brisa seca y fresca de la tarde.

 

Regreso al coche

Después de la visita, volveremos hasta el Acueducto. Si aún disponéis de tiempo, estas son algunas de las actividades que podéis realizar en el camino de regreso.

 

Último vistazo

Al recoger el coche, en la rotonda bajo el Acueducto, hay que tomar la calle Santa María la Real de Nieva, la que sale justo bajo las murallas de la ciudad antigua. Sigue esa carretera que recorre la vega del Eresma paralela al río, hasta que lo cruces. Habrás llegado al barrio de San Andrés, a mano derecha te puedes desviar para ver la Iglesia de la Veracruz, y las vistas del Alcázar que desde aquí son preciosas.

Poco más adelante y frente al Santuario de la Fuencisla (Patrona de Segovia) se abre el Parque del Eresma. Hay un aparcamiento. Deja el coche y dar un paseo junto al río. Además de ser un rincón precioso, hay unas fotos del Alcázar justo en lo alto del peñasco preciosas. Las típicas de las postales.

Para terminar, volver al coche y seguir la ruta por la misma carretera, a pocos metros girar a la izquierda para cruzar el puente y subir por la carretera de la vega del Clamores. Vais a tener un par de lugares donde poder aparcar el coche para hacer fotos y disfrutar de las preciosas vistas del Alcázar, la Catedral y la Ciudad en general desde esta perspectiva. Desde uno de ellos, surge un pequeño sendero para subir a las rocas y tener un panorama más completo. Esta será la última parada antes de continuar camino de regreso.

 

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