Las playas de Cerdeña figuran siempre en las listas de las mejores playas del mundo. Las de Costa Esmeralda son unas de las más renombradas. Son playas de deslumbrante arena blanca, rodeadas de vegetación y salpicadas de rocas de granito rosado que miran a aguas cristalinas de un azul turquesa. La Costa Esmeralda se prolonga por el norte de la isla con la Costa Paraíso, donde las playas, generalmente más abiertas, siguen siendo verdaderamente increíbles. Siguiendo hacia el sur por la costa este nos topamos con una zona especialmente agreste y difícilmente accesible que conforma el Golfo de Orosei. Allí también se encuentran algunas calas de enorme belleza a las que sólo se puede acceder desde el mar.

La difícil orografía y el escaso valor de las tierras de esta parte de la isla justificaban su tradicional escasez de población. Hoy las urbanizaciones de lujo llenan todo el litoral de Costa Esmeralda. Sin embargo, mi recomendación para visitar la zona es alojarse en Santa Teresa Gallura. El pueblo, fundado en el siglo XIX junto a una Torre Aragonesa, tiene un aire más auténtico, quizás porque el turismo aquí es predominantemente de origen italiano. Además, los precios son sensiblemente inferiores a los del resto de la Costa Esmeralda y su situación facilita explorar también la zona norte de la isla e incluso hacer una escapada a la vecina Córcega.

La zona esconde tesoros que merece la pena descubrir. Sobre todo, las construcciones megalíticas entre las que destacan los nurague, torres con funciones defensivas, y las tumbas de gigantes, lugares de enterramiento. El pueblo medieval de Castelsardo y las pequeñas iglesias de románico pisano de los alrededores nos hablan de las disputas por el poder de estas tierras entre Génova y Pisa. Los pueblos de las cercanas montañas de Nuoro esconden historias de bandoleros y de resistencia de las que un ejemplo curioso son los murales que llenan las calles de Orgosolo.

Cómo llegar:

El aeropuerto internacional de Olbia-Costa Esmeralda es el más cercano a la zona. Las compañías Iberia y Vueling vuelan a Olbia desde varias ciudades españolas. Otra opción es utilizar el aeropuerto internacional de Alghero-Fertilia. Ryanair mantiene conexiones regulares desde este aeropuerto con Madrid y Girona.

La compañía naviera Grimaldi Lines enlaza Barcelona con Porto Torres, alrededor de 100 km al este de Santa Teresa de Gallura. La travesía dura unas 12 horas y permite llevar el propio vehículo con tarifas bastante asequibles.

El Aga Khan y el descubrimiento de Costa Esmeralda

En las últimas décadas hemos oído hablar mucho del Aga Khan. Vinculado al mundo del lujo y el glamour, generalmente es considerado un jeque árabe con una inmensa fortuna. Pero, ¿quién es realmente el Aga Khan?. Sorprendentemente, el Aga Khan es el título de los imanes ismaelitas nizaríes pertenecientes al chiismo. Así que, en primer lugar, es un líder religioso. Además no es un líder cualquiera. Es descendiente directo del profeta Mahoma. En concreto, del matrimonio de su primo y yerno Alí (el primer imán) y su esposa Fátima (hija del profeta). Él es el 49 imán en línea directa. En ese sentido es el responsable de la interpretación de la fe para sus seguidores. Los ismaelitas son una rama del chiismo que agrupa a unos 15 millones de fieles. Viven sobre todo en India, Pakistán, Siria, Líbano (drusos), Tayikistán, Yemen y África Oriental. Durante las cruzadas eran conocidos por su activismo violento. Fueron responsables de asesinatos estratégicos en aquellos tiempos. Sin embargo, hoy en día son una rama muy pacífica, nada fundamentalista. Él es conocido especialmente por ser un líder muy moderado, que se esfuerza en mejorar la calidad de las vidas de sus seguidores y de las comunidades en las que viven.

El título de Aga Khan viene del persa, Aga significa señor y Khan es el título arcaico para soberano. Este título es relativamente reciente, se utilizo por primera vez a principios del siglo XIX. Fue concedido entonces por el Sah de Persia a Hasan Alí Shah quién paso a ser el Aga Khan I. El actual, que ostenta el cargo desde 1957, es el Aga Khan IV. Fue nombrado por su abuelo, quién se salto a su hijo porque le dio la gana ya que los imanes pueden nombrar sucesor a cualquiera de sus familiares. Obviamente, esto no le gusto nada a su hijo, Alí Solomone Khan, quién era mundialmente conocido por su vida frívola y su matrimonio con Rita Hayworth (su hija Yasmin, nacida 7 meses después de su divorcio, recibió una dote multimillonaria). Aunque es cierto que el imán puede elegir sucesor entre sus familiares, esta fue la primera y única vez en que se dio un salto en la normal línea sucesoria. En cualquier caso, parece que le sirvió de lección porque cambio su vida. Dejo su vida frívola y comenzó a ejercer de diplomático. Lástima que muriera sólo dos años después.

Volvamos al actual Aga Khan, el Príncipe Karim al-Hussaynī. Hay más cosas sorprendentes sobre él. Se licencio en Harvard y no fue un estudiante cualquiera sino que destaco entre sus compañeros. Hasta el momento en que fue declarado heredero del título había llevado una vida bastante austera (era de los pocos estudiantes de Harvard que no tenía coche). Fue siempre un gran deportista y, de hecho, formo parte del equipo olímpico de esquí de Irán primero y Turquía años más tarde. Se ha casado un par de veces, primero con una modelo inglesa y después con una princesa alemana. Ambas se convirtieron al islamismo.

La fortuna le viene fundamentalmente de su abuelo, quién era un lince para los negocios. Tuvo buen ojo para elegir sucesor porque su nieto ha incrementado el ya rico patrimonio familiar. Nada de petróleo, fundamentalmente negocios de inversión muy diversificados. Su fortuna personal se valora en 1.000.000.000 de dólares (en euros un poco menos). Ha fundado y colabora con numerosas compañías filantrópicas. La más importante es el Aga Khan Development Network, una de las más grandes redes privadas de desarrollo en el mundo. Promociona fundamentalmente la cultura islámica. El Premio de Arquitectura Aga Khan es el más prestigioso del mundo. También colabora en programas de emergencia humanitaria y en otras asociaciones de ayuda al desarrollo.

Pero a lo que íbamos. Viajaba el Aga Khan por el Mediterráneo en su yate cuando se desencadeno una fuerte tormenta. La tripulación vio las cosas muy feas y busco refugio ante el claro peligro de hundimiento. Lo encontraron entre el Archipiélago de la Maddalena y la Costa Esmeralda. Ya que estaba por allí decidió explorar la costa y enseguida reconoció la belleza del paisaje, el paraíso que suponían sus playas y, con todo ello, sus posibilidades turísticas. Así que se puso manos a la obra. Fundó un consorcio para la explotación urbanística de la zona con empresarios italianos y se dedico a comprar tierras a los campesinos de la isla. En poco tiempo tuvieron 30 km2 que incluían unos 50 km de costa. Planificaron cuidadosamente el desarrollo urbanístico con pueblos que imitaban el estilo mediterráneo en diversas formas y que incluían puertos para yates de lujo. En 1962 pusieron la primera piedra del complejo en Porto Cervo. Costa Esmeralda ha llegado a ser el destino más exclusivo para toda la jet europea. El gasto medio en los complejos de lujo se sitúa entre 2000 y 3000 dólares diarios.

Una lectura para el viaje:

“Memoria del Vacío“. Marcello Fois. Hoja de Lata Editorial 2014.

Marcello Fois es actualmente el escritor sardo más prestigioso. El principal representante de lo que se ha dado en llamar  nueva literatura sarda. Su obra ha sido galardonada con numerosos premios y está traducida a una veintena de idiomas.

Memoria del Vacío es una novela sobre un personaje real: Samuel Stochino (Samuel Stocchino -con doble c- en las páginas del libro). El bandolero más temido de Cerdeña, conocido como Tigre de Ogliastra, nació en un pequeño caserío de la Cordillera del Gennargentu. Fois nos habla en su relato de una vida marcada por la pobreza, la desigualdad, los abusos y la violencia. Nos cuenta las razones que llevan a Samuel a urdir una terrible venganza y a echarse al monte. Una historia tremendamente dura que, sin embargo, se dulcifica en la narración con las descripciones del paisaje y los personajes. Hasta entroncar casi con el realismo mágico.

Costa Esmeralda. Urbanizaciones de lujo y playas de ensueño

El tramo de costa comprendido entre las localidades de Santa Teresa Gallura y Olbia recibe el nombre de Costa Esmeralda. El terreno, agreste y no apto para la agricultura, había dificultado la existencia de núcleos de población cercanos al mar. Cuando el Aga Khan descubrió las posibilidades de la zona, puso en marcha un consorcio urbanístico que planificó un desarrollo basado en pequeñas urbanizaciones de lujo edificadas en estilo mediterráneo, con colores intensos y rodeadas de vegetación. No faltaron los puertos para yates y las zonas comerciales. Así nacieron, durante los años 60, Porto Cervo, Liscia di Vaca, Porto Rotondo, Cala di Volpe… Hoy la zona está considerada como el lugar más caro de Europa. Los hoteles de lujo rivalizan por tener la clientela más selecta. Porto Cervo fue el primer núcleo creado por el consorcio y sigue siendo el principal centro turístico. Es el mejor sitio para descubrir la exclusividad de la zona. No en vano en su diseño trabajaron los mejores arquitectos y paisajistas. Desde la blanca iglesia de Stela Maris se puede admirar la gran belleza del puerto natural..

Las playas de todo este tramo de costa combinan una arena de un color blanco intenso con rocas de un granito rosado. La gran vegetación, de tipo mediterráneo, que rodea las playas contrasta con el azul intenso y transparente del mar. Un paraíso. Es difícil elegir entre todas ellas pero yo me decantaría por las situadas entre Romazzino y Cala di Volpe:

  • Playa del Príncipe: Dicen que es la preferida del Aga Khan. No me extraña. Una semiluna de arena dividida en dos tramos desiguales por un pequeño saliente rocoso, con todas las características de las playas de la zona. Hay que dejar el coche en unos aparcamientos acondicionados a unos 500 metros de la playa y bajar andando por una pequeña senda.
  • Capriccioli: La urbanización Capriccioli ocupa el centro de un entrante rocoso en cuya costa surgen pequeñas calas de un blanco resplandeciente. Tiene la ventaja de poder aparcar a pocos metros de la playa y tener chiringuitos y restaurantes casi en la misma orilla.
  • Playa Liscia Ruja: Situada al sur de Cala di Volpe, en el tramo de costa menos urbanizado de toda Costa Esmeralda. Largas playas de arena blanca accesibles por pistas de tierra. La belleza del lugar merece el esfuerzo por llegar hasta allí.

Las playas más cercanas a Olbia no tienen tanto desarrollo urbanístico ni tanto lujo alrededor como el resto de Costa Esmeralda pero son igual de bonitas y suelen estar un poco menos llenas. Una buena posibilidad es la Playa Reina Bianca, en el Golfo de Aranci.

Arzachena era el gran núcleo de población de la zona hasta el desarrollo de las modernas urbanizaciones. El pueblo no esconde un gran atractivo pero en los alrededores se concentran numerosos yacimientos prehistóricos. No hay que perderse especialmente las llamadas Tumbas de los Gigantes. Los dos yacimientos más conocidos son los de Coddu Vechiu y Li Lolghi. En ambos casos se trata de grandes cámaras funerarias alargadas en forma de túmulo precedidas de un semicírculo realizado con hileras de piedras con altura decreciente desde el centro hacia los extremos. La enorme piedra central de este semicírculo presenta una pequeña abertura en su zona interior que da acceso a la tumba.

Archipiélago de la Maddalena. Algo más que un Parque Natural

El espectacular Archipiélago de La Maddalena es una de las excursiones imprescindibles en Cerdeña. El paisaje virgen de la mayor parte de las islas y la belleza de las aguas que las rodean han merecido su declaración como Parque Nacional. Sólo tres de las siete islas importantes están habitadas: Maddalena, Caprera y Santo Stefano. Esta última alberga una polémica base naval de la OTAN.

Hay dos opciones para visitar las islas. Realizar una excursión en barco desde Santa Teresa o Palau y navegar un poco por el archipiélago o utilizar el servicio de trasbordadores que unen Palau y la Maddalena y realizar la excursión en coche. La segunda sale más barata. Los trasbordadores salen cada 30 mn y el coste aproximado ida y vuelta para coche y dos personas es de 40 EUR.

Las islas han pasado a la historia por ser el refugio de Giuseppe Garibaldi, el héroe de la unificación italiana. Garibaldi compro la isla de Caprera en 1854, al regresar de su segundo exilio en América. En aquellos tiempos se podía comprar una isla sin tener una inmensa fortuna. Tras la compra, mientras dejaba encargada la construcción de su casa de retiro, reemprendió la guerra por la independencia. En esta casa paso la mayor parte de sus últimos 26 años de vida, especialmente tras lograr la unidad italiana en 1870. Allí murió, en un caluroso mes de julio de 1882, mientras contemplaba el mar desde su ventana y allí fue enterrado. La casa es hoy monumento nacional y casi un santuario para los italianos. La carretera que une las islas de la Maddalena y Cabrera conduce directamente a su casa, en el centro de la isla. La visita merece la pena. Es un buen ejemplo de casa de campo del siglo XIX, guarda muchas pertenencias del general, entre las que se encuentra su célebre camisa roja, y ofrece unas vistas magníficas del Archipiélago. En el sencillo dormitorio se conserva la cama, elevada sobre una tarima para que pudiera ver su jardín y el mar, y un reloj parado en la hora de su muerte.

La Maddalena es la principal de las islas y el nombre de la capital del archipiélago. Un paseo por la animada ciudad debe incluir el pequeño puerto de pescadores y las estrechas calles comerciales con edificios decimonónicos. En las islas se habla un curioso dialecto, llamado isulanu, que mezcla el sardo y el corso. Una carretera panorámica, bien señalizada, recorre la isla y permite disfrutar de las vistas sobre todo el archipiélago y sobre las costas de Cerdeña y Córcega. Desde la carretera se accede fácilmente a las pequeñas calas. Las más interesantes son la de Bassa Trinita y la Cala Spalmatore, situadas respectivamente al este y oeste de la isla. Hay que continuar viaje atravesando el puente que une las islas de Maddalena y Caprera y dirigirse por un camino hacia el sur de esta última para descubrir una de las playas más espectaculares del Archipiélago: Cala Portese. Desde aquí los atardeceres son espectaculares. De vuelta al puerto de la Maddalena es fácil descubrir la razón de las señales de peligro por jabalíes. Los animales campan a sus anchas por la isla y no es raro toparse con ellos en el camino.

Santa Teresa Gallura y Costa Paradiso

La localidad de Santa Teresa Gallura es el punto ideal para recorrer esta parte de la isla. Teóricamente es el extremo norte de Costa Esmeralda pero su ambiente dista mucho del lujo del resto de las localidades frecuentadas por la alta sociedad europea. Muy popular entre familias de clase media italiana, las playas de la localidad y del cercano Cabo Testa no desmerecen de las del resto de la costa y, sin embargo, los precios son mucho más asequibles. Además, desde aquí se accede fácilmente a la llamada Costa Paraíso, que se extiende hasta el pueblo medieval de Castelsardo.

La atalaya mandada construir por Felipe II, conocida como la Torre Aragonesa, es el monumento más famoso de Santa Teresa. Desde allí se divisa perfectamente el Estrecho de Bonifacio y la isla de Córcega. Santa Teresa fue fundada por el rey Víctor Manuel I de Saboya a principios del siglo XIX con el fin de poblar y proteger esta zona de la isla. No es extraño que la plaza central lleve el nombre del rey. Desde la plaza unas pocas calles de trazado ordenado conforman el centro de población. Al anochecer las calles se convierten en peatonales y se llenan de veraneantes buscando un sitio entre las terrazas y comprando en los mercadillos. Pero si por algo es famosa Santa Teresa es por la Playa de la Reina Blanca, un arenal que se extiende a los pies del pueblo, protegido por dos pequeños cabos. La playa, de reluciente arena blanca y aguas azules transparentes, tiene como marco en el horizonte la ciudad corsa de Bonifacio.

El Cabo Testa es, en realidad, una pequeña península situada muy pocos kilómetros al este de Santa Teresa. Las rocas de granito erosionadas del cabo crean formas espectaculares, más sorprendentes al atardecer. Los romanos usaron piedras procedentes de este lugar para las columnas del Partenón, sus canteras son todavía claramente visibles. El lugar invita a darse un buen baño, bien en las abiertas playas del istmo, en la cercana playa de Santa Reparata o por las pequeñas calas entre las rocas.

La carretera que une Santa Teresa con Castelsardo permite descubrir abiertos arenales vírgenes, en donde se puede disfrutar de la playa prácticamente sin compañía. El alcornoque es el árbol más frecuente en esta zona de la isla. De hecho, casi todo el corcho que se produce en Italia proviene de aquí. La playa más espectacular de este tramo del litoral se encuentra en una parte un poco más agreste de la costa, al lado de la urbanización de Costa Paradiso. La Cala de Li Cossi se alcanza andando desde el parking situado junto al minúsculo puerto de la urbanización. Tras recorrer unos 500 metros de sendero se divisa desde lo alto la pequeña bahía rodeada de acantilados de granito con el mar de un color verde esmeralda.

Castelsardo fue el último reducto de la república genovesa en caer en manos de la Corona de Aragón. La vista desde el puerto de las casas de colores arracimadas en la montaña y coronadas por el amurallado pueblo medieval es una de las más características de la isla. Vale la pena el esfuerzo de subir hasta el centro histórico y trepar por sus estrechas callejuelas, repletas de tiendas de cestería (la artesanía típica del lugar) hasta el Castillo. Desde arriba se divisa toda la costa norte de Cerdeña.

Muy cerca de Castelsardo hay dos monumentos bien distintos que merecen ser visitados. En la cercana localidad de Tergu se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora, uno de los más bellos ejemplos del románico pisano de la isla. La fachada bicolor alterna la piedra volcánica rosácea con la calcárea blanquecina. Cerca de allí, en la carretera de Castelsardo a Perfugas, uno se topa con la escultura natural de piedra volcánica conocida como “Roca del Elefante”. Algo debía tener de mágico el lugar cuando en la base del elefante se ha encontrado un pequeño yacimiento prehistórico.

Golfo de Orisei y Orgosolo, un pueblo contestatario

El Golfo de Orosei, situado en el centro de la costa este, es el mayor paraíso natural de Cerdeña. Desde su acceso norte, en Cala Gonone, hasta la ciudad que marca su límite sur, en Tortoli, no existe una sola carretera que se acerque a la costa ni tampoco ninguna población. Sus preciosas calas están protegidas por enormes acantilados rocosos. Así que la única forma de recorrer la costa y disfrutar de sus famosas calas es en barco. Navegar por las aguas cristalinas del golfo es una de las mejores experiencias de la isla.

Cala Gonone era un pueblo de pescadores que se ha visto desbordado por el desarrollo turístico. Aún así mantiene cierto encanto. El Consorzio Noleggiatori (www.calagononenoleggio.com) se encarga de administrar el mayor negocio de la población: el alquiler de lanchas neumáticas con motores fuera borda. Las pequeñas pueden ser fácilmente manejadas con unas breves nociones adquiridas rápidamente a pie de puerto. Las más grandes se alquilan con patrón. La ruta hacia el sur no tiene pérdida. Se trata de ir siguiendo la costa en busca de las playas más renombradas del Golfo. En el camino se puede disfrutar de los enormes acantilados, de las grutas y, sobre todo, de unas aguas cristalinas de color azul intenso. El único problema es que hay que llevar calzado adecuado porque las pequeñas calas de piedras pueden convertirse en un calvario. Las playas más espectaculares de la ruta son:

  • Cala Luna: Un arenal surgido en la desembocadura de un pequeño río y rodeado de acantilados. Una plataforma rocosa bajo las escarpadas montañas parece continuar la playa y permite el acceso a otras pequeñas calas y a grandes oquedades donde protegerse del sol.
  • Cala Biriola: Una pequeña bahía conduce a esta espectacular cala. Explorar nadando los recovecos de la bahía depara pequeñas sorpresas como la del arco natural cercano a la playa.
  • Cala Mariolu: Una playa más abierta salpicada de enormes rocas con aguas de un azul que cambia en función de la luz solar. Su nombre significa “ladrón” en sardo debido a que la playa era frecuentada por focas monje que les robaban las presas a los pescadores. Cerca de la cala está la entrada a la Gruta del Higo, una de las cuevas más largas y profundas de esta costa.

El viaje suele terminar a primera hora de la tarde porque a partir de esa hora las altas montañas que bordean la costa hacen que de la sombra en todas las playas. Así que se puede aprovechar el resto de la tarde para hacer una excursión por las cercanas montañas.

La Cordillera del Gennargentu incluye las montañas más altas de la isla. Tan sólo unos pocos pueblos dedicados al pastoreo salpican esta inhóspita región que sirvió de refugio a los bárbaros que resistían el poder de Roma (de ahí su nombre de Barbagia) y modernamente a legendarios bandoleros. En la zona se pueden realizar excursiones al remoto poblado prehistórico de Tiscali o a la enorme garganta de Gola su Gorroppum pero lo que no hay que dejar de visitar son alguno de los pueblos de montaña. La mejor opción es Orgosolo, pueblo antaño de bandoleros y hoy conocido por sus pinturas murales que adornan la mayoría de las casas del pueblo. La costumbre de realizar murales en las casas es relativamente reciente. Al parecer fue un profesor de la escuela quién en 1975 se le ocurrió la idea de realizar murales en la calle y se lo propuso a los alumnos para celebrar de esta forma el 30º aniversario de la liberación de la isla por las tropas aliadas. Desde entonces comenzaron a proliferar murales satíricos, principalmente de tema político, que aunque fueron criticados por las autoridades políticas se han convertido en una de las señas de identidad del pueblo. Todo ello mucho antes de que el concepto de Street Art se pusiera de moda. La calidad artística de los murales ha hecho de la localidad un verdadero museo al aire libre y ha animado a muchos otros pueblos de Cerdeña a continuar con la experiencia.

La oferta hotelera de Cerdeña es de las más amplias del mundo. Así que es relativamente fácil encontrar algo adecuado a las necesidades de cada uno. No obstante, no se pueden esperar chollos. Es preferible huir de la zona central de Costa Esmeralda, donde los precios son desorbitados. En Santa Teresa y en los alrededores de Olbia se pueden encontrar establecimientos con mucha mejor relación calidad-precio. Los agroturismos son una buena solución para quién quiera disfrutar de un lugar tranquilo en medio del bosque mediterráneo.

En Santa Teresa Gallura dos buenas posibilidades son:

Hotel La Funtana: Via Nazionale s/n 07028 Santa Teresa de Gallura. Tf: +39 0789741025 (www.hotellafuntana.com). Acogedor hotel ubicado en un sitio tranquilo a la entrada de Santa Teresa. El edificio y sus zonas comunes son muy agradables. Sin embargo, las habitaciones precisan una reforma al igual que el buffet de desayuno. Habitación doble con desayuno en temporada alta alrededor de 100 EUR por noche.

La Locanda di Piazza: Piazza Vittorio Emanuele esquina con Via del Mare, 07028 Santa Teresa Gallura, Tf: +39 0789754245 (www.lalocandadipiazza.com). Su localización, en la céntrica plaza de Santa Teresa, permite bajar andando a la playa de Reina Blanca. A cambio habrá un poco de bullicio nocturno y será difícil aparcar el coche. El hotel, inaugurado en 2012, tiene habitaciones amplias y confortables. Habitación doble con desayuno en temporada alta alrededor de 85 EUR por noche.

Entre los agroturismos son muy recomendables:

Agriturismo Saltara: Saltara, Santa Teresa Gallura; Tf: +39 0789755597 (www.agriturismosaltara.it). Ubicado a pocos kilómetros al sur de Santa Teresa. Ofrece pequeñas casas y bungalós rodeados de bosque mediterráneo y con una pequeña piscina. Habitación doble con desayuno en temporada alta entre 100 y 120 EUR por noche.

Agriturismo Spridda: Via Stazzi Spridda 37, 07026 Arzachena; Tf: +39 3479778858 (www.agriturismospridda.com). La rehabilitación de una vieja casa de piedra y sus edificios aledaños dio aires nuevos a esta finca localizada muy cerca de Arzachena, en la carretera que conduce a sus famosos conjuntos prehistóricos. Las habitaciones, con decoración sencilla y rústica, aseguran la tranquilidad. Habitación doble con desayuno en temporada alta entre 80 y 100 EUR por noche.

Si buscáis un lugar especial para daros un lujo con vuestra pareja mi recomendación sería:

Tancamelis: La Marmorata 07028 Santa Teresa Gallura (www.tancamelis.it) Una casa de campo, localizada 4 km al este de Santa Teresa Gallura, decorada con exquisito gusto y con vistas a la bahía de La Marmorata. Un lugar que rebosa tranquilidad y relaja el espíritu. Habitación doble con desayuno 160-180 EUR en temporada alta.

Una de las costumbres más arraigadas entre los sardos es comer en sus famosos agroturismos. En un principio, estas granjas empezaron a ofrecer comidas, basadas en los productos que elaboraban, a la población autóctona. Con el tiempo algunas de ellas se han convertido en restaurantes y hoteles de lujo pero siguen ofreciendo un menú tradicional sardo que trata de no perder su sabor tradicional. No se puede ir a Cerdeña y no comer en uno de estos agroturismos.

En la zona de Costa Esmeralda dos establecimientos de referencia son:

Tenuta Pilastru: Carretera de Arzachena a Bassacutena km 5, pedanía de Pilastru, 07021 Arzachena. Tf: +39 078982936. (www.tenutapilastru.it). Situado entre rocas de granito y encinas, incluye, además del restaurante, una zona de hotel con pequeños edificios dispuestos alrededor de una piscina. El restaurante ofrece platos típicos de la cocina galluresa. El menú tradicional (que te servirán a menos que digas algo en contra) comienza con salami y ravioli sardos, continua con la zuppa galluresa, cullergines y pimientos rellenos y termina con cochinillo asado y estofado de cordero. Todo un festín. El precio del menú, que incluye el vino de la tierra, es de 35 EUR.

Il Vechio Mulino: Strada Statale 125 (carretera Arzachena a Olbia) km 339, pedanía de Moro, 07021 Arzachena. Tf: +39 078981943. El restaurante, situado al borde de la carretera, sirve platos típicos de la cocina galluresa y unas pizzas deliciosas. Excelente relación calidad-precio. Una cena con entrante, plato principal y postre por alrededor de 20-25 EUR.

La zona de la Cordillera del Gennargentu esconde restaurantes que conservan todo el aspecto y sabor de la tradición sarda:

Al Monti del Gennargentu: Settiles, Orgosolo. Tf: +39 0784402374. (//aimontidelgennargentu.todosmart.net). Vale la pena recorrer los kilómetros que separan Orgosolo de la finca donde está ubicado el restaurante, a unos 1000 metros de altura. Estupendos platos de pasta y carnes asadas. Sirve un menú cerrado con platos típicos y vino de la zona por 30 EUR.

La Campagnola: via S.Satta 2, 08024 Mamoiada; Tf: +39 078456396 (www.lacampagnolamamoiada.it). El pueblo de Mamoiada, a pocos kilómetros de Orgosolo, es famoso por sus fiestas en que los habitantes visten trajes con pieles de carnero y unas máscaras negras talladas. El restaurante es célebre por sus carnes a la parrilla y sus pizzas hechas en horno de leña. La cena puede salir por alrededor de 15-20 EUR.

Al otro lado del Estrecho: Un día en Bonifacio

Las claras aguas del Estrecho de Bonifacio separan las islas de Cerdeña y Córcega. Son sólo 12 kilómetros de anchura máxima pero el corredor es muy importante estratégicamente porque la mayor parte del tráfico marítimo entre España e Italia utiliza este paso desde la antigüedad. De hecho esa era la principal razón por la que las potencias marítimas del Mediterráneo Occidental disputaban las plazas fuertes de sus orillas. El estrecho también es importante desde el punto de vista ecológico porque sus aguas son el hábitat de multitud de especies, entre ellas el atún realiza su migración por estas aguas. Así que hace pocos años fue declarado por Francia e Italia Parque Marino Internacional.

En cualquier caso, no es sólo la navegación por las aguas del Estrecho de Bonifacio la razón para incluir una excursión a Córcega en unas vacaciones en el noroeste de Cerdeña. Bonifacio es una de las ciudades medievales más bellas y espectaculares del Mediterráneo. La impresionante posición que ocupa, en una pequeña y alargada península cuya defensa se reforzó con sólidas y altas murallas, se intensifica por la particularidad de la orografía. Acostumbrados al paisaje de rocas de granito de Cerdeña y la mayor parte de la isla de Córcega, la península de Bonifacio está formada por una peculiar roca caliza. Cuando se llega por mar desde Cerdeña la ciudad nos recibe con las fachadas de las casas colgadas en los acantilados. Tras entrar en el resguardado puerto podremos ver una de las vistas más famosas de la ciudad, la de las enormes murallas que protegen la entrada desde el barrio de la Marina. Hay que recorrer con calma el bullicioso barrio de la Marina, subir las empinadas rampas que dan acceso a las puertas de la muralla, admirar las calles medievales de la ciudad alta y pasear hasta el extremo de la península donde se encuentra el característico cementerio corso compuesto por cientos de pequeños mausoleos. Desde arriba las extraordinarias vistas incluyen la isla de Cerdeña, donde se distingue perfectamente Santa Teresa Gallura y el Archipiélago de la Maddalena.

La ruta entre Santa Teresa Gallura y Bonifacio es cubierta por dos compañías navieras, Moby Lines y Saremar. Ambas tienen varios trayectos diarios cuya frecuencia varía según la temporada. El trayecto dura una hora escasa. De todas formas, os recomiendo madrugar para pasar todo el día en Bonifacio y regresar al atardecer. Disfrutareis mucho más la navegación por el estrecho y no os sobrara tiempo para visitar la célebre ciudad corsa

Encontraras más ideas sobre qué visitar y hacer en Bonifacio en nuestro post sobre esta localidad corsa.

Mapa de Cerdeña

En el siguiente mapa interactivo podrás ver la localización exacta de todos los puntos de interés, playas y localidades descritas en este artículo:

Sobre El Autor

Autor-Colaborador

Alberto Alonso Babarro es un profesional de la medicina cuya pasión ha sido siempre viajar, y absorber al máximo toda la cultura que los sitios visitados pueden ofrecer; desde la geografía y el paisaje, a la historia y sus personajes. Hay que añadir asimismo sus aptitudes para la fotografía. Sus preciosas fotos acompañan los entretenidos reportajes que él escribe para, CarlosdeViaje.com

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