Bergen es el mejor punto de partida para conocer uno de los paisajes más espectaculares del mundo, los fiordos noruegos. La colorida ciudad nacida en el lado norte de la bahía de Vagen, junto al Byfjorden, conserva preciosos barrios de casas de madera entre los que destaca el de Bryggen, declarado Patrimonio de la Humanidad. El famoso barrio fue el centro neurálgico de los comerciantes de la todopoderosa Liga Hanseática durante la Edad Media. La ciudad se extendió más tarde por las colinas circundantes, ocupando un espacio natural extraordinario. La mezcla de los verdes bosques, el azul del fiordo y las llamativas casas del muelle han convertido el lugar en el principal destino turístico de Noruega.

La innegable belleza de la ciudad y sus alrededores tiene sólo un problema. Bergen es la ciudad más lluviosa de Europa, más de 260 días de lluvia al año. A sus habitantes les gusta contar la historia de un turista que, desesperado tras una semana de agosto sin parar de llover, se le ocurre preguntar a un niño: ¿cuándo deja de llover aquí?. El niño, bastante asombrado por la pregunta, le contesta: “No lo sé, sólo tengo 12 años”.  Uno pudiera pensar que el calentamiento global podría beneficiar a la ciudad pero parece que lo que se puede esperar en los próximos años es todavía una mayor cantidad de lluvia y en forma más torrencial. El peligro es tan real que Bergen está dedicando bastante dinero a tratar de prevenir las catástrofes posibles por el aumento de la pluviosidad. Irónicamente, el problema histórico de la ciudad de madera más grande de Europa han sido los incendios que han reducido a cenizas periódicamente la mayoría de sus barrios. El de 1916 destruyo la mayor parte del casco urbano y en el de 1955 ardieron muchas casas del barrio de Bryggen.

Cómo llegar:

El aeropuerto de Bergen es el segundo en tráfico de viajeros de Noruega. Los vuelos domésticos permiten enlazar con el resto de aeropuertos del país y ofrece vuelos internacionales a muchas ciudades, principalmente del norte de Europa. Las compañías Norwegian Airlines y Scandinavian Airlines tienen vuelos en temporada a algunas aeropuertos españoles. En cualquier caso, se puede enlazar fácilmente con la ciudad vía Oslo, Copenhague, Amsterdan o Londres.

El viaje en tren o por carretera entre Oslo y Bergen es muy recomendable porque permite conocer los distintos paisajes del país al atravesar los Alpes Escandinavos. Eso sí, hay que tener en cuenta que las carreteras no son autopistas y los trenes son cómodos pero no precisamente rápidos. En ambos casos el trayecto tarda en recorrerse casi siete horas.

La otra alternativa es llegar por mar, bien a bordo de los cruceros que recorren la costa de los fiordos noruegos o bien en el Expreso del Litoral de la compañía Hurtigruten que enlaza la ciudad con Kirkenes, en el extremo norte del país. Llegar por mar tiene el gran atractivo de recorrer la espectacular entrada a la ciudad por el Byfjorden y la Bahía de Vagen.

La Liga Hanseática

Tras el fin de las invasiones vikingas surgieron nuevas ciudades en la costa del Mar Báltico y el Mar del Norte y se produjo un gran auge comercial. La Liga Hanseática fue una alianza comercial y defensiva de ciudades del norte de Alemania que fue ampliándose progresivamente por toda su área de influencia hasta llegar a incluir casi un centenar de aliados.

Lübeck es considerada la ciudad origen de la liga. Fundada en la segunda mitad del siglo XII, su posición geográfica en el sureste de la península de Jutlandia le proporcionaba un lugar privilegiado para el comercio con las ciudades bálticas. Su alianza con Hamburgo, fundada también en la misma época y que ostentaba igualmente una posición privilegiada para el comercio desde el suroeste de la península de Jutlandia con las ciudades del Mar del Norte, fue el germen de la Liga Hanseática. Se ha comparado la situación y poder comercial de ambas ciudades con las de Génova y Venecia, a ambos lados de la península Itálica, quienes en la misma época controlaban el comercio en el Mediterráneo.

Las ciudades pertenecientes a la liga fueron fundadas como ciudades libres. Dependían, en muchos casos casi nominalmente, de la autoridad real pero no de señores feudales. La libertad propicio el establecimiento de burgueses que se agrupaban en gremios para defender sus intereses comerciales. Estos gremios, hansa, pronto buscaron alianzas con otros semejantes en las ciudades cercanas.

La ingeniería naval había producido por aquel entonces embarcaciones capaces de transportar mucha más mercancía que antes. Las cocas eran naves veloces, derivadas de los drakar vikingos, especialmente adaptadas para navegar en las habitualmente revueltas aguas del norte. El comercio marítimo estaba libre de los aranceles que debía pagar el comercio terrestre en todos los sitios de paso y era mucho más rápido. Además, había abundantes materias primas en Escandinavia y el Báltico que las ciudades alemanas y de Flandes se encargaban de manufacturar.

La alianza entre las ciudades les daba un gran poder para defender su libertad y sus intereses comerciales. De hecho, la Liga se nutría de la inestabilidad política y de la fragmentación del poder a lo largo de las costas del Mar del Norte y del mar Báltico. Los poderes regionales no podían garantizar la protección de los intereses comerciales de las ciudades ni ejercer su influencia para lograr privilegios en Londres o Flandes. Así que el poder de la Liga fue aumentando progresivamente. A finales del siglo XIII, Noruega hubo de plegarse a sus intereses tras sufrir un bloqueo comercial. A mediados del siglo XIV se enfrentó en una guerra con Dinamarca que acabo con el reconocimiento de los privilegios comerciales de la Liga.

En 1350 la Liga Hanseática estableció una oficina hanseática en Bergen. La ciudad, fundada en la segunda mitad del siglo XI, experimentó un gran crecimiento tras entrar a formar parte de la alianza comercial. El floreciente mercado de pescado, especialmente de bacalao, fue el origen de su importancia. Allí se concentraba la producción pesquera de Noruega y desde allí salía rumbo a las distintas ciudades de la alianza. En el período de máximo esplendor de la Liga, Bergen llego a ser una de las cuatro más importantes factorías comerciales fuera del núcleo de ciudades fundadoras (las otras tres eran Novgorod, Londres y Brujas).

La Liga comenzó a perder poder a finales del siglo XV. La consolidación de las nuevas formas de estado redujo el número de ciudades libres e introdujo grandes competidores en el comercio. Finalmente, el descubrimiento de América, con el consiguiente desplazamiento del flujo comercial hacia el oeste, y el poderío de las flotas navales inglesa y holandesa redujeron la Liga a las ciudades alemanas de Lubeck, Bremen y Hamburgo, que conservaron la denominación de ciudades hanseáticas y una relativa independencia política hasta el siglo XX.

Un día en Bergen 

Bergen, con casi 300.000 habitantes, es la segunda ciudad de Noruega. Su puerto comercial y turístico es el de mayor movimiento del país. Sin embargo, el ambiente es muy tranquilo y los principales lugares turísticos se pueden recorrer fácilmente en un día.

Desayuno en el Monte Floyen. Las mejores vistas de la ciudad

La mejor forma de empezar a conocer Bergen es subir en el funicular, Floibanen, que sale de la céntrica cuesta del Mercado, y asciende 320 metros hasta el Monte Floyen. El funicular no es sólo un transporte turístico; los residentes en los barrios altos lo utilizan diariamente para acceder al centro. Desde arriba se disfruta de la mejor vista panorámica de la ciudad y su entorno. Para mi es uno de los mejores miradores del país. La costa aparece como una sucesión de pequeñas islas con multitud de recovecos. Bergen se contempla en toda su extensión desde la terraza. Los dos entrantes de tierra en el fiordo que dieron origen a la ciudad forman la bahía de Vagen. A ambos lados de la bahía la ciudad se despliega por “las siete montañas” que la rodean.

Desde el Monte Floyen vale la pena dar un pequeño paseo hasta el lago Skomakerdiket, situado a menos de 15 minutos de la salida del funicular siguiendo un sendero bien señalizado que sale por detrás del restaurante. El típico lago alpino es uno de los lugares preferidos de descanso para los berguenses.

Un corto paseo por el centro y los barrios de madera que han sobrevivido a los incendios

En Bergen los pequeños barrios de madera se alternan un poco caóticamente con modernos, y a veces antiestéticos, edificios. Es el resultado de los múltiples incendios que han asolado la ciudad. La iglesia de la Santa Cruz, Korskirken, y la Catedral, Domkirken, son el corazón del pequeño centro histórico de la ciudad. Ambas son austeras iglesias de piedra y planta románica aunque muy reformadas posteriormente. En sus alrededores se alternan casas de madera y piedra pintadas con vivos colores.

El centro histórico termina bruscamente hacia el sur con modernos edificios comerciales que llevan a Lille Lungegardsvann, auténtico corazón de la ciudad. Un lago rodeado por jardines donde florecen los rododendros. El enorme espacio está flanqueado por los edificios del Museo de Arte, conocido como KODE. Una avenida peatonal conduce desde allí al Teatro Nacional, un edificio de estilo art nouveau construido a principios del siglo XX.

Los barrios de Nordnes y Nostet, situados por detrás del Teatro Nacional, son los que mejor han conservado sus casas de madera. Son barrios solitarios (pocos turistas se acercan a recorrerlos), de callejones estrechos, con calles empedradas y encantadores rincones. Desde el barrio de Nordnes se baja fácilmente a la ribera sur de la bahía de Vagen, donde se encuentra la vanguardista oficina de turismo.

Un concierto de Edvard Grieg para abrir el apetito

Una experiencia inolvidable en Bergen es asistir a un concierto de piano en la que fue residencia de Edvard Grieg. La oficina de turismo propone una visita a la Casa-Museo que incluye el transporte hasta Troldhaugen y un “Lunchtime Concert” de 30-40 mn con pequeñas piezas del famoso compositor noruego. El autobús sale cada día de la Oficina de Turismo a las 11:30 y regresa al mismo punto a las 14:00.

Edvard Grieg es uno de los grandes representantes del romanticismo en Europa. El compositor y pianista jugó un importante papel en la difusión de la cultura Noruega por su inspiración en el folklore del país. Su vida siempre estuvo vinculada a la ciudad donde nació. Troldhaugen, Valle de los Trolls, es la vivienda que se hizo construir a finales del siglo XIX y en la que residió hasta su muerte. Hoy la casa se ha convertido en un museo y en los deliciosos jardines de la pequeña península se ha construido un pequeño auditorio con vistas al mar donde se organizan constantemente conciertos. Escuchar algunas piezas musicales para piano en ese auditorio es un verdadero placer. No hay que perdérselo.

El Mercado de Pescado de Torget

Al volver del concierto hay que dejarse seducir por el Mercado de Pescado. Los puestos alrededor del puerto ofrecen menús que se consumen en las mesas con bancos de madera al aire libre o, con más frecuencia, bajo lonas de plástico para protegerse de la lluvia. Lo más clásico es la sopa de pescado o un plato de salmón con guarnición pero es posible comer cualquier tipo de pescado y marisco que se pueda pescar en las aguas de alrededor. El pescado es fresco pero no hay que esperar un chollo, el país es caro incluso en sus mercados al aire libre.

Una tarde en Bryggen y en la Fortaleza de Bergen

El barrio de Bryggen es el mejor vestigio conservado de lo que fueron las oficinas hanseáticas. A pesar de que muchos de los poco más de 60 edificios que lo componen han sido alguna vez pasto de las llamas siempre se han reconstruido fielmente. Hoy la estructura del barrio y la configuración de las casas se conservan intactas y esa es la razón por la que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.

Hay que recorrer con calma las estrechas callejuelas entre los edificios, descubrir los pequeños recovecos de sus patios traseros y disfrutar con los detalles de sus fachadas de colores. Este es el lugar para hacer compras y disfrutar de una cerveza en el paseo marítimo o en uno de los pequeños bares que ocupan los patios traseros. Es imprescindible visitar el Museo Hanseático para hacerse una idea de la distribución de los edificios. Los almacenes comerciales ocupaban la planta baja mientras la primera planta estaba destinada a los despachos, las salas de recepción y las habitaciones. Es curioso ver cómo estaban ubicadas las camas, dentro de armarios, para conseguir el mejor aislamiento frente al frío y la humedad.

Siguiendo el paseo marítimo por delante del barrio hanseático se llega a Bergenhus, la fortaleza de la ciudad. Dentro de sus murallas los edificios más importantes son el Salón de Haakon, una impresionante sala medieval construida en el siglo XIII, y la torre de Rosenkrantz, levantada en el siglo XVI. Frente a la fortaleza se encuentra la iglesia más antigua de la ciudad, Mariakirken, el templo preferido de los mercaderes germánicos de la Liga Hanseática.

Dos pequeñas excursiones por si aún te queda tiempo en la ciudad…

El Museo de Gamle trata de reproducir la vida en el siglo XIX en la ciudad de madera más grande de Europa. Unas cuantas características casas de madera que se encontraban desperdigadas en distintos barrios fueron trasladadas hasta el lugar y ambientadas en su interior para reproducir los diferentes tipos de vivienda de la época. Varias líneas de autobús llegan hasta el Museo desde el centro. El recorrido que bordea la costa norte de la ciudad permite descubrir, a medio camino, un enorme helipuerto, principal punto de acceso para los trabajadores de las plataformas petrolíferas del Mar del Norte.

La iglesia de Fantof, construida en el siglo XII, es un buen ejemplo de las  Stavkirke (iglesias de madera) noruegas. Fue trasladada desde el condado de Sogne en el siglo XIX. El cambio de ubicación de las iglesias de madera en Noruega es una práctica relativamente común. La iglesia ha sido reubicada en un parque del sur de la ciudad hasta donde se puede llegar fácilmente en tranvía.

 Bergen se encuentra entre las ciudades más caras de Europa. Los altos precios de los alojamientos no se corresponden con la calidad que se ofrece en la mayoría de los establecimientos. Cuidado con escoger los hoteles más baratos, en ellos pueden no estar incluidas las sabanas y las toallas y muchas habitaciones tienen baño compartido. Algunas buenas opciones son:

Klosterhagen Hotel – Strangehagen 2, 5011 Bergen. Tf: +47 53002219 (www.klosterhagenhotell.no/index_en.html). Un hotelito ubicado en una casa de madera en el bonito barrio de Nordnes, al norte del Teatro Nacional. Uno de los mejores lugares para alojarse en Bergen por su encanto y por su relación calidad-precio. Los únicos inconvenientes son el tamaño de las habitaciones y que hay que andar unos 10 minutos hasta el centro de la ciudad. Habitación doble con desayuno en temporada alta desde 125 EUR.

Radisson Hotel Blu NorgeNedre Ole Bulls Plass 4, 5807 Bergen; Tf: +47 55573000 (www.radissonblu.com/hotelnorge-bergen). Buena relación calidad-precio. Por un poco más que los hoteles más económicos estás ubicado en el centro de la ciudad, al lado de la Lille Lungegardsvann, y tienes las comodidades propias de un hotel de la cadena Radisson. Eso sí, bastante impersonal. Habitación doble en temporada alta desde 120 EUR.

Radisson Blu Royal Hotel Bryggen – Bryggen, 5023 Bergen; Tf: +47 55543000 (http://www.radissonblu.com/royalhotel-bergen). La misma cadena Radisson tiene un hotel más moderno y con mayor encanto en el mismo barrio de Bryggen. Claro que bastante más caro. Habitación doble con desayuno en temporada alta desde 175 EUR.

Si queréis daros un lujo, el hotel de mayor encanto en la ciudad es:

Det Hanseatic Hotel – Finnegården 2A, 5003 Bergen; Tf: +47 55304800  (www.dethanseatiskehotel.no/en/). Situado en un edificio del siglo XVI al inicio del barrio de Bryggen, muy cerca de la entrada del funicular. Uno de los hoteles más elegantes. La mayoría de las habitaciones son de madera, recordando el ambiente de los edificios hanseáticos. Habitación doble en temporada alta desde 220 EUR.

Los restaurantes tampoco son baratos en Bergen. Incluso en el Mercado de Pescado de Torget, un lugar en el que al menos hay que probar un plato de pescado a la hora de comer, los precios de los platos típicos son descaradamente caros.

En cualquier caso, no se trata de ir a Noruega a comer fast food. Así que algunas buenas posibilidades para elegir en función del tipo de comida y ambiente que se busque son:

Pingvinen – Vaskerelven 14, 5014 Bergen; Tf: +47 55604646 (www.pingvinen.no). La mejor opción en relación calidad precio la ofrece el restaurante Pingüino. Aquí se pueden probar excelentes platos de cocina noruega sin que el presupuesto para el viaje se resienta.  El local, de ambiente informal y frecuentado por jóvenes noruegos, está situado en el centro de la ciudad, entre Lille Lungegardsvann y el Teatro Nacional. Se puede comer por alrededor de 20-30 EUR sin incluir las bebidas.

Dickens – Kong Olav V’s Plass 4, Bergen 5087; Tf: 47 55 3631 30 (www.dickensbergen.no). Este restaurante se encuentra en un edificio de finales del siglo XIX, en la céntrica avenida que une Lille Lungegardsvann y el Teatro Nacional. Sirve platos tradicionales noruegos en un ambiente agradable. Alrededor de 30 EUR sin incluir las bebidas

Enhjorningen – Enhjørningsgården 29, 5003 Bergen; Tf: 47 55 30 69 50 (www.enhjorningen.no).  El restaurante Unicornio ocupa una de las casas del barrio de Bryggen. La decoración recrea una casa hanseática. Probablemente el mejor restaurante de pescado y marisco de Bergen (y el más antiguo según sus propietarios). Precios en consonancia con su ambiente exclusivo, alrededor de 50-60 EUR, sin incluir las bebidas.

Cornelius – Holmen v/Bjoroy, Fjell. Tf: +47 55 59 04 80 (http://corneliusrestaurant.no). La famosa marisquería ocupa en exclusiva una pequeña isla situada en uno de los brazos del fiordo de Bergen. Los pequeños edificios acristalados situados al borde del mar permiten cenar contemplando el paisaje del fiordo y las montañas circundantes. Además, en el viaje hasta allí se puede admirar la ciudad hanseática desde el mar. Ideal para una cena romántica si os gusta el marisco y tenéis un buen presupuesto. El precio del menú más sencillo para cenar, que incluye el transporte desde Bergen (los barcos parten desde el muello número 8 de Bryggen, enfrente del Radisson Blu Royal Hotel Bryggen a las 18 horas y vuelven desde la isla de Holmen a las 22:30 horas), 3 platos de marisco y las bebidas, es de alrededor de 95 EUR.

1. Sognefjorden

Una de las visitas imprescindibles en Noruega es la de los famosos brazos del Fiordo de Sogn: Aurlandfjord y Nærøyfjord (este último declarado Patrimonio de la Humanidad). El viaje al fiordo cuenta también con el atractivo de experimentar el Flamsbana, el tren convencional que realiza el descenso más pronunciado del mundo. La excursión comienza con el trayecto en tren desde Bergen a Myrdal. El recorrido permite apreciar como va cambiando la vegetación, desde los bosques de pinos de las laderas de las montañas de los Alpes Escandinavos a las nieves casi perpetuas que aparecen ya a los 1000 metros de altitud. Los poco más de 20 km desde Myrdal a Flam se realizan en el Flamsbana en alrededor de 1 hora disfrutando, no sin un poco de vértigo, del valle, las cataratas y los túneles.

En Flam se enlaza con la travesía en barco hasta Gudvangen por Aurlandfjord y Nærøyfjord. Un paseo en barco de dos horas por los brazos del fiordo de Sogn realmente inolvidable. En Gudvangen se coge un autobús hasta Voss que transcurre por un valle espectacular y desde Voss nuevamente en tren hasta Bergen. En un día se hace el viaje que mejor resume Noruega. Los billetes para los trayectos ferroviarios se pueden sacar directamente en la página web de los ferrocarriles noruegos (www.nsb.no) y para el barco en la página web de fjord1 (www.fjord1.no). No hace falta reservar con antelación el autobús. De todas formas, el programa de viajes Norway in a nutshell (Noruega de un vistazo) facilita los billetes para toda la excursión si no queréis comprarlos por vuestra cuenta (www.fjordtours.com).

2. Stavanger y Lysefjord

El viaje de Bergen a Stavanger siguiendo la carretera costera E39 es toda una experiencia. Hay que calcular 5 horas para completar los 220 km de recorrido, que incluye varios trayectos en transbordadores. Y es que el relieve del país, montañoso y lleno de entrantes de agua, hace muy difícil las comunicaciones. A cambio, el paisaje es siempre soberbio, atravesando pequeños pueblos costeros con casas de madera,  puertos llenos de barcos pesqueros y viendo a lo lejos las espectaculares cumbres nevadas de los Alpes Escandinavos. La pequeña ciudad de Haugesund y el pueblecito costero de Skudeneshavn son paradas obligadas en el camino.

Stavanger era una pequeña ciudad dedicada a la industria pesquera y conservera cuando en los años 60 se descubrieron los yacimientos de petróleo en aguas noruegas. Convertida en centro logístico de las plataformas petrolíferas del Mar del Norte, la ciudad ha crecido hasta ser la cuarta del país, con poco más de 100.000 habitantes. Aunque mucho menos famoso que el de Bergen, el casco antiguo de Stavanger sorprende por lo cuidado de sus calles adoquinadas y el magnífico conjunto de preciosas casas de madera blancas del siglo XIX salpicadas de pequeños jardines. En una antigua fábrica de conservas de este barrio se ha instalado el Museo Noruego de la Industria Conservera.

La austera Catedral se encuentra al sur de la ciudad vieja. Fue levantada en los siglos XIII y XIV sobre una anterior románica. Desde allí es fácil alcanzar el otro punto de interés de la ciudad, el Museo del Petróleo, situado al otro lado de la bahía. El original museo fue inaugurado en 1999 y en él se expone tanto el proceso de extracción como la vida en una plataforma petrolífera.

La excursión clásica desde Stavanger es a la Roca del Púlpito, Prekestolen, el famoso mirador sobre el Lysefjord que aparece en casi todos los reportajes sobre los fiordos noruegos. Hay que coger en primer lugar un transbordador que cruza el fiordo desde Stavanger a Tau en 20-30 minutos. Desde allí un autobús lleva en otros 20-30 minutos hasta la base del camino. Calcular unas 4 horas para la excursión al Púlpito; dos horas de ascenso, una hora para estar arriba y otra más para el descenso. El camino hasta la cima tiene tramos muy escarpados así que se debe llevar ropa y calzado adecuado. La meseta superior es casi un cuadrado de unos 25 metros de lado. Las vistas son inolvidables pero es mejor no asomarse mucho, la caída es de más de 600 metros. Un turista español murió al caerse por el precipicio en 2013.

Si no os sentís fuertes para la caminata o queréis conocer también el fiordo desde el agua, en el puerto de Stavanger varias compañías se dedican a realizar cruceros por el Lysefjord. Los barcos parten por la mañana y por la tarde del puerto de la ciudad. La navegación por el fiordo permite contemplar la famosa Roca del Púlpito, la cascada Hengjanefossen y las pequeñas poblaciones con casas de madera que se asientan en la costa.

Mapa de Bergen

A continuación encontrarás todos los puntos de interés y localidades descritas en este artículo en este mapa interactivo.

Sobre El Autor

Autor-Colaborador

Alberto Alonso Babarro es un profesional de la medicina cuya pasión ha sido siempre viajar, y absorber al máximo toda la cultura que los sitios visitados pueden ofrecer; desde la geografía y el paisaje, a la historia y sus personajes. Hay que añadir asimismo sus aptitudes para la fotografía. Sus preciosas fotos acompañan los entretenidos reportajes que él escribe para, CarlosdeViaje.com

3 Respuestas

  1. Maruchi Camacho

    Siempre me ha llamado la atención Bergen . No lo conozco personalmente y ahora si gracias a tu página, donde nos orienta si te decides a visitarla en base a tus experiencias, donde nos hace más fácil el viaje. Sé que algún día la visitaré aunque sea un lugar muy lluvioso. La belleza se manifiesta de muchas formas y sin la lluvia no sería posible la abundancia de vegetación como lagos y ríos. Gracias por este post super interesantísimo!

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    • Pepa

      He realizado recientemente un viaje a Bergen Oslo Alesund y Stavanger y me ha encantado. Y con vuestra página ha sido más fácil conocer cada recoveco de las distintas ciudades visitadas. Me parece genial esta página. La cual me ha ayudado bastante. Muchas gracias

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